Valentina guardó la foto en la caja:
—Abuela, es solo una foto de cuando era pequeña. Salí muy fea, no puedo mostrártela.
Dolores retiró la mano, sonriendo:
—¿Cuándo ha sido fea mi Valentina?
—Eso es imposible —afirmó el mayordomo Fausto.
Ambos eran muy cariñosos con ella. Bajó la mirada y tomó un sorbo del té.
Luego, se volvió a escuchar la voz de la empleada:
—Señorito.
Ella levantó la vista. Mateo había vuelto a casa.
—¿Llegaste? —Sonrió Dolores.
Mateo se quitó el saco del traje y se lo entregó a la empleada, luego entró a la sala con paso elegante.
Para entonces, Valentina ya había notado algo extraño en el sabor del té:
—Abuela, ¿qué le pusiste a esto? Sabe diferente.
—Querida, ¿lo notaste? Le mandé agregar hierbas para la fertilidad.
¿Fertilidad?
Miró el té con resignación.
Ella y Mateo ni siquiera habían consumado el matrimonio, así que no importaba cuántas hierbas tomara, no quedaría embarazada.
—¡Abuela!
La abuela tomó su mano:
—Ya es momento de que tengan hijos. Yo ya estoy vieja y mi mayor deseo es poder cargar a mi bisnieto antes de partir de este mundo.
Viendo la esperanza y el anhelo en los ojos de la anciana, sintió una punzada de dolor. Supo que la decepcionaría.
Mateo se sentó al lado de la abuela y la rodeó por los hombros:
—Abuela, ella es muy joven todavía, no tenemos prisa por tener hijos.
Ella miró la cara que se sentaba frente a ella. ¿Acaso estaba echándole la culpa?
—Abuela, la verdad es que sí quiero tener hijos.
En cuanto estuvo en la habitación, abrió la caja y sacó la fotografía.
En la foto estaba ella: pequeña, rota, desamparada.
Su teléfono sonó. Una llamada.
Contestó, al otro lado, escuchó la risa de Gonzalo.
—¿Recibiste la foto?
Su cara se puso pálida:
—¿Qué quieres?
—Dinero. Antes el señor Figueroa me dio cien mil y me los quitaste. Ahora vas a pagármelos. Si no lo haces… esta foto llegará a manos de tu esposo, de Dolores y de todos los que te conocen. ¿Qué pensarán de ti entonces? —amenazó.
—¿Cuánto quieres?
—¡Cien millones! —Pidió una suma exorbitante.
Valentina curvó sus labios en una sonrisa silenciosa:
—¿Cien millones? Qué atrevido eres.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza
Lamentablemente veo q algunas partes de la novela están cortadas... Por q de repente están hablando con alguien y en la siguiente están con otro sin explicar que pasó en el medio....
Porque ai que pagar ahora para poder seguir leyendo?alguien sabe donde se puede leer que no se tenga que pagar?graciass...
Cuando suben nuevos capítulos??...
Cada cuánto suben los nuevos capítulos para estar pendiente...
XD veo tantos comentarios amando la relación de mateo y Valentina será porque apenas voy en el capítulo 136 que no entiendo porque les gusta tanto esta pareja si el la trata súper mal y la humilla cada que quiere y ella es súper migajera...
Esta novela me tiene frustrada con tantas preguntas tengo un millón de dudas a parte de que me preguntó ¿porque es tan migajera? ¿Porque si ya es profesional y es la doctora milagro, porque seguir fingiendo? ¿Porque? ¿Porqueeeee? Me está dando ansiedad está novela...
En algun momento vuelve la historia de valentina y mateo, ya que ellos eran los protagonistas...
Me pueden decir porfa si mateo vuelve con valentina en los ca?p...
Novela que carece de pasión y desarrollo en los momentos íntimos, por lo que no se distingue cuando ocurren y eso la convierte en monótona y aburrida....
𝑇𝑜𝑑𝑜 𝑏𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 , 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙!...