Valentina se incorporó: — Daniel, estoy bien. El bebé y yo estamos perfectamente.
No iba a permitir que nada le sucediera a su hijo. Solo había tenido una pequeña amenaza de aborto por el secuestro.
Daniel la miró: — Valentina, estás esperando un hijo de Mateo. ¿Tampoco piensas decírselo?
Valentina sonrió con amargura: — Ya lo viste. Entre Luciana y yo, Mateo eligió a Luciana sin dudar. ¿Qué cambiaría contárselo? Mejor no decir nada. Puedo criar a este niño perfectamente sola.
Daniel suspiró. Aunque Valentina no lo expresara, sabía que la decisión de Mateo de abandonarla la había herido profundamente.
En ese momento llegaron Camila y Daniela. Corrieron hacia ella y tocaron su vientre: — Valentina, ¿cómo está el bebé? ¿Está bien?
Valentina sonrió: — Perfectamente.
Camila exclamó indignada: — Ese maldito señor Figueroa, ¿acaso está loco? Abandonar a su propio hijo por esa Luciana. Bebé, cuando nazcas, no le hagas caso a tu padre. Que se quede atrapado con esa Luciana.
Daniela frunció el ceño: — Esta vez el señor Figueroa se ha pasado. Voy a llamarlo para cantarle las cuarenta.
Valentina la detuvo rápidamente: — Daniela, Camila, déjenlo. Los que son amados se vuelven arrogantes. Yo soy la que no es amada. Si lo llaman para insultarlo, solo me humillarán más.
Daniela y Camila desistieron: — Valentina, olvídalo. ¿Quién necesita a ese hombre detestable? El bebé nos tendrá a nosotras como madrinas. No le faltará cariño.
Valentina asintió y acarició su vientre plano: — Exacto. No necesitamos a ese padre.
Con sus amigas a su lado, Valentina visiblemente se animó. Ese era el poder de la amistad.
Daniel sonrió: — Valentina, he investigado a ese hombre de la cicatriz. ¿Adivinas quién es?
Camila interrumpió: — ¡De ninguna manera! ¿De qué sirve que el señor Figueroa la busque ahora? ¿Dónde estaba cuando más lo necesitaba?
Daniela: — Exactamente. Olvídate del señor Figueroa. Que siga buscando solo.
...
Mateo entró en la habitación del hospital. Luciana no dejaba de quejarse de dolor en el pecho, exigiendo que permaneciera constantemente a su lado.
Fernando entró: — Presidente, seguimos sin encontrar a la señorita Valentina. No hay ninguna señal de ella.
Mateo frunció el ceño. ¿Dónde se habría metido Valentina?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza
Lamentablemente veo q algunas partes de la novela están cortadas... Por q de repente están hablando con alguien y en la siguiente están con otro sin explicar que pasó en el medio....
Porque ai que pagar ahora para poder seguir leyendo?alguien sabe donde se puede leer que no se tenga que pagar?graciass...
Cuando suben nuevos capítulos??...
Cada cuánto suben los nuevos capítulos para estar pendiente...
XD veo tantos comentarios amando la relación de mateo y Valentina será porque apenas voy en el capítulo 136 que no entiendo porque les gusta tanto esta pareja si el la trata súper mal y la humilla cada que quiere y ella es súper migajera...
Esta novela me tiene frustrada con tantas preguntas tengo un millón de dudas a parte de que me preguntó ¿porque es tan migajera? ¿Porque si ya es profesional y es la doctora milagro, porque seguir fingiendo? ¿Porque? ¿Porqueeeee? Me está dando ansiedad está novela...
En algun momento vuelve la historia de valentina y mateo, ya que ellos eran los protagonistas...
Me pueden decir porfa si mateo vuelve con valentina en los ca?p...
Novela que carece de pasión y desarrollo en los momentos íntimos, por lo que no se distingue cuando ocurren y eso la convierte en monótona y aburrida....
𝑇𝑜𝑑𝑜 𝑏𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 , 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙!...