El hombre de la cicatriz le dio la dirección a Mateo y colgó.
Catalina insistió: — Señor Figueroa, tiene que salvar a Luciana. Su corazón está delicado, no puede soportar estas tensiones.
Daniel miró a Mateo: — Señor Figueroa, ahora Valentina también está en manos de esos hombres. Debe traerla de vuelta.
Mateo no dijo nada y salió rápidamente.
...
En el almacén, el hombre de la cicatriz observaba a Valentina y Luciana, chasqueando la lengua: — Se puede dudar de la moral de los ricos, pero no de su buen gusto. La ex-esposa y la novia del señor Figueroa son cada vez más hermosas. Da envidia verlas.
Uno de sus secuaces sugirió entre risas: — Jefe, tenemos tiempo. ¿Por qué no se divierte un poco con estas bellezas?
El hombre de la cicatriz se acercó a Valentina, frotándose las manos. Sujetó su delicado mentón: — Quizás empecemos con la ex-esposa del señor Figueroa. Veamos cómo son las mujeres que él ha tenido.
Intentó arrancarle la ropa a Valentina.
Valentina lo miró sin miedo, con voz clara: — Atrévete a tocarme y verás.
El hombre se detuvo sorprendido.
Miró a Valentina. A pesar de la mejilla hinchada y roja, sus ojos eran claros y serenos, mostrando una tranquilidad absoluta: — Con suerte, podrían marcharse con cien millones de dólares. Pero si se atreven a tocarme, no saldrán de aquí.
El hombre retiró su mano.
Luciana miró a Valentina: — Valentina, qué buena eres para fanfarronear. ¿Crees que Mateo viene a rescatarte? No, viene por mí. Si no me hubieran secuestrado, a Mateo no le importaría si vives o mueres.
Incluso en esta situación, Luciana continuaba con sus mezquindades. Valentina le lanzó una mirada fría. Qué estupidez.
Pronto se escucharon voces desde afuera: — Jefe, ha llegado el señor Figueroa.
Valentina permanecía sentada en silencio, sus ojos claros fijos en Mateo.
Mateo notó la marca roja e hinchada en la mejilla derecha de Valentina.
El hombre de la cicatriz se aproximó: — Señor Figueroa, como ve, están bien. ¿Trajo el dinero?
Mateo se volvió hacia él: — ¿Fuiste tú quien la abofeteó?
El hombre de la cicatriz: — Yo...
Mateo levantó la mano y le propinó una fuerte bofetada.
El hombre retrocedió varios pasos, sujetándose la cara, mirando a Mateo con incredulidad.
Mateo se irguió en toda su altura, entreabriendo los labios: — ¿Te atreves a tocar a alguien que me pertenece?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza
Lamentablemente veo q algunas partes de la novela están cortadas... Por q de repente están hablando con alguien y en la siguiente están con otro sin explicar que pasó en el medio....
Porque ai que pagar ahora para poder seguir leyendo?alguien sabe donde se puede leer que no se tenga que pagar?graciass...
Cuando suben nuevos capítulos??...
Cada cuánto suben los nuevos capítulos para estar pendiente...
XD veo tantos comentarios amando la relación de mateo y Valentina será porque apenas voy en el capítulo 136 que no entiendo porque les gusta tanto esta pareja si el la trata súper mal y la humilla cada que quiere y ella es súper migajera...
Esta novela me tiene frustrada con tantas preguntas tengo un millón de dudas a parte de que me preguntó ¿porque es tan migajera? ¿Porque si ya es profesional y es la doctora milagro, porque seguir fingiendo? ¿Porque? ¿Porqueeeee? Me está dando ansiedad está novela...
En algun momento vuelve la historia de valentina y mateo, ya que ellos eran los protagonistas...
Me pueden decir porfa si mateo vuelve con valentina en los ca?p...
Novela que carece de pasión y desarrollo en los momentos íntimos, por lo que no se distingue cuando ocurren y eso la convierte en monótona y aburrida....
𝑇𝑜𝑑𝑜 𝑏𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 , 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙!...