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ÉL ME QUERÍA SUMISA, NO REINA romance Capítulo 163

Las pupilas de Alfonso se encogieron de golpe, y un destello de pánico cruzó por su mirada.

“Felisa, tú me prometiste que, sin importar el error que cometiera, me darías una oportunidad”. Sacó del bolsillo la carta de compromiso escrita a mano y se la mostró. “No puedes condenarme así de la nada”.

Felisa le dio una mirada indiferente al papel.

Eran recuerdos que había intentado enterrar, pero que ahora volvían a la superficie sin previo aviso.

El día que Alfonso cumplió veinte años, ella le preparó una cena espectacular y horneó su pastel. Al soplar las velas, él la miró con ojos ardientes y le exigió una promesa.

Le pidió que, en el futuro, si alguna vez cometía un error, ella lo perdonara incondicionalmente al menos una vez.

Ese fue el año en que más se amaron. Ella asintió sin pensarlo. Alfonso, emocionado, buscó papel y pluma para que ella escribiera la promesa.

La firmó y hasta puso su huella.

Ella llegó a pensar que su amor era tan puro que, habiendo superado juntos los peores momentos, cualquier error sería perdonable.

Pero jamás imaginó que Alfonso tendría el descaro de engañarla a sus espaldas.

Al ver su silencio, Alfonso habló con voz ronca. “Felisa, nos amábamos tanto. Dijiste que siempre estarías conmigo, ¿acaso ya no vale nada de eso?”.

La gente en el vestíbulo de la empresa empezaba a murmurar y a mirarlos.

Felisa no quería que su desastrosa relación pasada se convirtiera en el chisme del día.

“Sígueme”.

Cruzó la calle directamente hacia el Bistro del Río. Alfonso corrió detrás de ella.

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