"Profesor Méndez, nos equivocamos. ¿Puede perdonarnos?" Rosa se sentía nerviosa y ansiosa, mientras pensaba en lo que Arlet, esa bruja poderosa, había dicho. Si no lograban obtener el perdón del profesor Méndez, entonces seguirían el mismo camino que Salvador.
Cómo Arlet había tratado a Salvador, ellas lo sabían muy bien.
Rafael aún no se había recuperado del shock.
Ante las disculpas de las tres estudiantes, Rafael sentía un torbellino de emociones y su corazón estaba lleno de sentimientos encontrados.
No sabía si debía perdonarlas, porque por su ignorancia y por burlarse sin restricciones, habían hecho que él lo perdiera todo, cargando con una mala reputación.
Si no fuera por Arlet, tal vez esa mancha lo habría seguido durante toda su vida.
Al ver que él no respondía, las tres se pusieron nerviosas.
De repente, Rosa se arrodilló y también arrastró a Nina y Amelia con ella.
"Profesor Méndez." Dijo Rosa con los ojos rojos y las lágrimas brotando de ellos, pues ella no quería ir a prisión, todavía tenía toda su vida por delante.
Arlet no intervino en los pensamientos de Rafael, pues perdonarlas o no, era su decisión.
Él era la víctima y tenía el derecho de decidir si las perdonaba.
Rafael respiró profundo y luego dijo: "Levántense."
"Si no nos perdona, no nos levantaremos." Apenas Amelia terminó de decir eso, sintió una mirada fría sobre ella y al girar la cabeza mecánicamente, se encontró con la mirada media burlona de Arlet, lo que la hizo estremecer y levantarse rápidamente del suelo.
Arlet y Maxi estaban a punto de irse cuando llegó otra visita, era Miranda, la cual no esperaba encontrar a más personas en la casa.
Al ver llegar a Miranda, los ojos de Rafael se llenaron de alegría y estaba listo para compartir las buenas noticias, pero entonces escuchó a Miranda decir de manera fría: "Rafa, necesito hablar contigo, ven afuera un momento."
Había cosas que prefería no decir delante de los demás.
Rafael sintió como si le hubieran echado un balde de agua fría, pero pronto recordó la razón por la que había sido falsamente acusado y dijo: "También necesito hablar contigo."
Sin esperar a que Miranda dijera nada, Rafael continuó diciendo: "Tu novio no es buena persona. Lo que me pasó fue obra suya. Lo hizo para tenerte. Ese tipo de hombre no merece tu amor."
Miranda no esperaba que él fuera tan directo y ya que las cosas habían llegado a ese punto, Miranda también fue directa y dijo: "Hoy vine para decirte que dejes de acosarme. Nunca imaginé que para intentar que volviera contigo, recurrirías a este tipo de mentiras. Siempre pensé que eras una persona íntegra y bondadosa, pero me decepcionaste. Hiciste que tu estudiante poderosa y con influencias incriminara a Salvador y luego le echaste toda la culpa de tus propias vilezas a él, en realidad me has decepcionado profundamente."

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