Entrar Via

El Karma romance Capítulo 1005

La pregunta resonaba en su mente como un eco persistente. ¿Se atrevería Freya a cumplir su amenaza? La respuesta surgió clara como el agua: no. La realidad era tan simple como implacable - si Freya osaba revelar la verdad, su propia vida se extinguiría como una vela al viento.

Sin embargo, la ironía de la situación no escapaba a Arlet. A pesar de conocer el secreto de Freya, sus manos estaban igualmente atadas. Freya era su escudo viviente, su garantía de supervivencia. Si algo le sucediera, las sospechas de la organización caerían sobre ella como una avalancha inevitable.

La paradoja era perfecta en su crueldad: Arlet necesitaba a Freya tanto como Freya necesitaba a Arlet. Un baile de supervivencia donde cada paso en falso podría ser fatal.

Freya había intentado usar este delicado equilibrio para extorsionar a 'Luz', pero había subestimado gravemente a su oponente. Ni Arlet, y mucho menos la verdadera Luz, se doblegarían ante tales tácticas.

"Freya, has vivido una década de privilegios bajo el apellido Sandell" La voz de Arlet fluía como seda envenenada. "Incluso ahora, con mi llegada, conservas tu posición como señorita de esta casa. ¿Y aun así tienes la audacia de exigirme dinero? ¿Dónde quedó tu dignidad?"

Los ojos de Arlet brillaron con un destello peligroso. "Piénsalo bien: si los roles estuvieran invertidos, si yo hubiera sido la secuestrada por error, tú estarías exactamente donde estoy ahora."

"Mírate, pavoneándote como la perfecta señorita Sandell" La envidia destilaba de cada palabra de Freya, emanando la esencia misma de Luz. "Mientras yo languidecía en la modesta familia Monroy, jugando a ser la niña consentida."

"¿Y ahora que por fin gozo de los privilegios que me corresponden como señorita Sandell, te atreves a amenazarme?" La malicia en la voz de Arlet era pura Luz, cada sílaba una advertencia velada. "¿De verdad crees que dudaría en ordenar tu ejecución a la organización?"

Ante estas palabras, la arrogancia de Freya se desmoronó como un castillo de naipes. Su postura cambió, adoptando un aire de víctima que no le sentaba bien. "Hermanita, de verdad estoy desesperada. Tú tienes todo: la mesada de papá y mamá, los regalos de los hermanos, las ganancias del restaurante... ¿No podrías compartir un poco de tu abundancia?"

La situación financiera de Freya era obra calculada de la familia Sandell. Desde la separación, Marcus había usado la excusa de problemas económicos para reducir drásticamente su mesada mensual. De medio millón a una miserable quinta parte.

Para alguien acostumbrada a derrochar sin límites, ni siquiera el medio millón bastaba para mantener su estilo de vida. Los cien mil eran una burla, especialmente considerando las constantes exigencias de Ingrid para comprar esto o aquello.

Sus recursos se habían agotado tanto que ni siquiera podía permitirse una simple comida con amigos. Solo la desesperación más absoluta podría haberla empujado a esta humillación.

Arlet la observaba desde su posición de poder, saboreando cada momento. "Si hubieras empezado con súplicas en lugar de amenazas, quizás mi corazón se habría ablandado. Pero elegiste el camino equivocado."

"Luz, por el vínculo que nos une como hermanas, ¿no podrías ayudarme?"

Capítulo 1005 1

Capítulo 1005 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Karma