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EL HOMBRE POR EL QUE LO DEJÉ TODO NUNCA ME AMÓ romance Capítulo 137

Pronto, Fabio se encargó de sus heridas y volvió al dormitorio principal con toda la tranquilidad del mundo.

Vanesa acababa de salir tras arreglarse.

Y vio a Fabio recostado en la cama, en pijama.

Ella no dijo nada; por costumbre, caminó hacia su lado de la cama, se acostó y le dio la espalda a Fabio.

Fabio le lanzó una mirada indiferente y tampoco intentó complicarle la vida a Vanesa.

En realidad, Vanesa no estaba dormida, estaba tensa.

Además, el teléfono de Fabio no dejaba de vibrar, un mensaje tras otro aparecía en la pantalla.

Ella sabía muy bien que eran mensajes de Giselle.

Pero, sorprendentemente, Fabio no los contestó ni siquiera los miró.

Estaban en el mismo espacio, pero parecían líneas paralelas que jamás se cruzarían.

Al poco tiempo, el teléfono dejó de vibrar, pero la pantalla se iluminaba de vez en cuando.

Vanesa pensó que seguramente Fabio lo había puesto en silencio.

Hasta que las luces del dormitorio principal se apagaron.

Vanesa cerró los ojos y fingió dormir.

Solo entonces Fabio la miró y, al escuchar su respiración pausada, se levantó de la cama en absoluto silencio.

Casi en el instante en que Fabio salió, Vanesa abrió los ojos.

Sabía que había ido a buscar a Giselle.

Por lo tanto, su aceptación a las demandas de ella era tan solo un compromiso superficial.

Vanesa se volvió cada vez más insensible.

Cerró los ojos, y finalmente el cansancio la sumió en un profundo sueño.

Fabio caminó hacia la cocina; al pasar por un espejo de cuerpo entero, vio los rasguños en su cuerpo.

Eran las marcas que Vanesa le había dejado durante la intensidad de hace un momento.

La Vanesa de antes era cautelosa y jamás habría hecho algo tan fuera de lugar.

Pero la Vanesa de ahora parecía estar actuando con total desenfreno, sin importarle nada.

Capítulo 137 1

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