La lección de historia de Alejandra había dejado el estudio en un estado de shock colectivo. Había desmantelado la acusación de Natalia con una lógica y un conocimiento que nadie esperaba. Pero no había terminado. Faltaba la estocada final, la prueba irrefutable que convertiría su defensa en una aniquilación.
Continuó, su voz manteniendo el mismo tono tranquilo y académico, como si estuviera dando una conferencia en una universidad y no luchando por su reputación en televisión nacional.
—No les pido que confíen solo en mi palabra —dijo, su mirada barriendo el estudio—. La historia está documentada para quien desee conocerla. Muchos de los grandes chefs modernistas de Europa y Estados Unidos, en su búsqueda de la "nueva" cocina, han encontrado su más profunda inspiración en las técnicas ancestrales de nuestra tierra. En Perú, en la selva de Brasil y, sobre todo, en México.
Se detuvo por un instante, asegurándose de tener la atención de todos.
—El propio Chef Antoine Dubois, el hombre cuyo trabajo la Jueza Fuentes admira tanto, es uno de los más honestos al respecto.
Un nuevo murmullo recorrió el estudio. ¿A dónde quería llegar?
Alejandra sonrió, una sonrisa casi imperceptible, la sonrisa de alguien que está a punto de revelar la carta ganadora.
—De hecho, él lo menciona explícitamente en su libro autobiográfico, "Raíces".
El nombre del libro resonó en el aire. Varios críticos gastronómicos en la audiencia asintieron, reconociéndolo.
—En la página doscientos catorce, para ser exacta.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra
Hasta ahora esta muy interesante...