Entrar Via

El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra romance Capítulo 168

El mundo se redujo a un único punto de enfoque: la estación de acero inoxidable, fría y vacía. El estruendo del estudio, el murmullo del público, la voz del presentador… todo se desvaneció, convirtiéndose en un zumbido sordo y distante, como el sonido del océano escuchado desde el interior de una caracola.

Alejandra sintió el peso de mil miradas sobre ella, cada una como un pequeño alfiler clavándose en su piel.

La lástima del público. Podía sentirla, una oleada de compasión condescendiente que era casi peor que el odio. La veían como una pobre chica desafortunada, una víctima de las circunstancias.

El desprecio de sus competidores. En sus miradas rápidas y evasivas, no solo había alivio, sino también una pizca de superioridad. Ellos sí tenían sus ingredientes. Ellos sí estaban preparados. Ella era la aficionada, la impostora que había sido expuesta.

Y la alegría maliciosa de Natalia. No necesitaba mirarla para sentirla. Era una presencia física, una ola de energía triunfante que emanaba desde la mesa de los jueces, envolviéndola, asfixiándola. Natalia estaba saboreando cada segundo de su humillación.

Por un instante, el tiempo pareció plegarse sobre sí mismo.

La Alejandra de dieciocho años se fusionó con la mujer de veinticinco que se había arrojado de un edificio. El estudio de televisión se transformó en la fría habitación de aquel hospital. El silencio expectante de la audiencia se convirtió en el silencio indiferente de Ricardo tras la muerte de su hija.

Era la misma sensación. La misma impotencia abrumadora.

La sensación de una trampa perfectamente diseñada, invisible e ineludible. Una jaula sin barrotes, construida con las reglas, las expectativas y el poder de otros. Una trampa de la que no había escapatoria.

La duda, un veneno frío y paralizante, se deslizó en su corazón por primera vez desde su renacimiento.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra