—Estarían en manos de Doménico Costa, como rehenes que podría usar contra el Clan del Agua —continuó Camilo con voz baja y firme.
—Doménico los usaría para extorsionarnos una y otra vez hasta desangrar al clan.
—Jaime salvó a tres cultivadores del Clan del Agua y preservó nuestra dignidad, librándonos de una rendición humillante. Frente a todo eso, ¿qué vale una Perla del Alma Marina?
El anciano de cabello blanco abrió la boca para objetar, pero no le salieron palabras.
—Jaime, ven conmigo —dijo Camilo, levantándose y caminando hacia la cámara secreta envuelta en luz azul al fondo del salón.
Jaime lo siguió al interior.
La cámara medía apenas unos diez metros por lado. Más de mil pequeñas perlas luminosas incrustadas en sus cuatro paredes la llenaban de un resplandor tan claro como la luz del día.
En el centro se alzaba una plataforma tallada en coral blanco. Sobre ella descansaba una perla no mayor que un pulgar.
Su azul era tan profundo que parecía contener un océano entero comprimido en una esfera diminuta.
Finos patrones azules fluían en su interior como seres vivos y liberaban una concentración excepcional de Energía Espiritual de atributo acuático.
Una luz suave y delicada rodeaba la perla, como el reflejo de la luna temblando sobre la superficie del mar.
Era la Perla del Alma Marina.
Camilo se detuvo ante la plataforma y la contempló en silencio.
En sus ojos se mezclaban el afecto reverente y la resistencia a desprenderse de ella, pero ambos terminaron por ceder ante la calma de quien se libera de una carga.
—La Perla del Alma Marina se condensa a partir de la esencia de todo el Mar del Vacío —explicó, volviéndose hacia Jaime—. Tarda diez mil años en formarse y contiene el poder de origen más puro del Clan del Agua.
—Cuando la tragues, debería guiar la hebra que llevas dentro y fusionarla por completo con tu propio poder.
—¿Por qué? —preguntó Jaime—. ¿Por qué estás dispuesto a ayudarme?
—Porque salvaste a miembros del Clan del Agua en la Isla Ola Azul —respondió Camilo con serenidad.
—Siempre pagamos nuestras deudas. Además, el poder del Clan del Agua que llevas dentro y la Perla del Alma Marina comparten la misma fuente. Quizá sea un designio del destino.
—Trágala —dijo, tomando la perla de la plataforma y ofreciéndosela a Jaime—. Después usa tu fuerza caótica para guiarla y deja que se funda con tu núcleo.
Jaime aceptó la perla.
En cuanto sus dedos tocaron la superficie, un poder cálido y formidable irrumpió en él. Sintió como si una marea suave hubiera envuelto todo su cuerpo.
La obstinada hebra de poder del Clan del Agua en su núcleo empezó a palpitar con violencia. Como si hubiera percibido un aura afín, saltaba y se regocijaba dentro de él.
Jaime se llevó de inmediato la Perla del Alma Marina a la boca y la tragó.
Una fuerza inmensa estalló en su interior.
Un tsunami de energía atravesó cada extremidad y cada hueso, hasta que un resplandor azul deslumbrante devoró su figura.
Sintió que se hundía, que descendía sin fin a través de capas y capas de agua, de las profundidades oscuras del mar y de sedimentos acumulados durante diez mil años, como si cayera en un abismo sin fondo.
De pronto, el descenso interminable se detuvo.
Sintió como si se hubiera convertido en el propio mar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón (Jaime Casas)
Inclusive tirei prints, enviei e o suporte sequer responde....
A partir do capítulo 4000, aparece para desbloquear por 9 moedas, confiram porque estão cobrando 34 moedas por capítulo, absurdo, estão roubando, desconfiei e comecei a contar as moedas....