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El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 3125

¡Buzz!

De repente, el enorme huevo emitió un haz de luz y las runas empezaron a brillar. Una oleada de energía surgió y golpeó a Jaime.

¡Boom!

Hubo una ola enorme. Jaime sintió una ligereza en el cuerpo y salió despedido hacia atrás, con la sangre chorreándole por la comisura de los labios.

Al mismo tiempo, la figura del hombre de mediana edad empezó a resplandecer, a punto de desaparecer por completo.

Los ojos de Jaime se llenaron de incredulidad. No esperaba que el huevo que tenía delante tuviera tanto poder.

—¿Qué huevo de animal es éste? ¿Cómo puede ser tan poderoso? —se preguntó en voz alta.

—No es un huevo animal cualquiera, sino que fue concebido en este charco de sangre durante miles de años. Tampoco estoy seguro de lo que hay dentro —dijo el hombre de mediana edad.

Jaime se quedó sin habla.

«Ni siquiera sabe lo que es esto, ¿pero me lo ha regalado? ¿Cómo voy a aceptarlo?».

—¿Entonces cómo lo tomo? —murmuró Jaime exasperado.

—Todo lo que tienes que hacer es quitar las runas de la superficie para obtener el huevo. Considéralo mi regalo para ti. Si no te hubiera traído aquí, no habrías conocido este huevo. Además, muchos individuos lo desean. No creas que aquí reina la paz; la mayoría de la gente se esconde en su propio espacio. Cuando tocaste el huevo e incitaste ese alboroto antes, es probable que hayas alertado a otros de tu presencia. Deberías romper ahora las runas del huevo.

Con los ojos fijos en el huevo gigante, Jaime invocó su Espada Matadragones, planeando eliminar las runas por la fuerza.

La Espada Matadragones brilló con intensidad y Jaime la blandió en dirección al huevo.

¡Boom!

Aunque Jaime se había preparado para la onda expansiva, salió despedido hacia atrás al ser golpeado por la ola.

La sangre brotó de su boca e involuntariamente soltó la Espada Matadragones.

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