—Jaime, llevamos mucho tiempo caminando y aún no hemos encontrado a ese anciano. Este lugar parece un laberinto —comentó Cosme mientras se acercaba a Jaime—. Si seguimos así, nos agotaremos por completo, y no tendremos oportunidad de recuperar fuerzas.
Frunciendo las cejas, Jaime recordó que no había recuperado del todo la conciencia cuando había llegado antes a la cabaña de paja, y que había estado aturdido cuando se marchó de golpe. Esto hizo que la tarea de encontrar la cabaña fuera todo un reto.
Karim preguntó:
—Señor Casas, ¿cree que podríamos necesitar métodos especiales para localizar al anciano del Cultivo del Cuerpo Arcaico? Cuando usted se encontró con el anciano, ninguno de nosotros pudo ver nada, lo que sugiere que podría requerir técnicas u objetos específicos para entrar en contacto con el anciano.
Jaime reflexionó detenidamente. Durante aquel encuentro, había poseído la verdadera llave del tesoro, que le había permitido acceder directamente a la cabaña de paja y reunirse con el anciano.
—Descansemos un momento y recuperemos fuerzas. Creo que he descubierto cómo localizar al anciano —dijo Jaime al grupo.
Encontraron un lugar donde descansar, aprovechando para reponer fuerzas.
Mientras tanto, Jaime contemplaba el vacío ante él, sumido en sus pensamientos.
«De momento no llevo conmigo la llave del tesoro, así que tendré que buscar métodos alternativos para reunirme con ese anciano».
—Tal vez toda esta tierra del tesoro está dentro del reino ilusorio. Si es así, ¿puedo usar un hechizo de ilusión para recrear el espacio? —Jaime contemplaba mientras miraba al vacío.
«Ya que este espacio podría no ser real, puedo usar un hechizo de ilusión para hacer reaparecer la cabaña de paja».
Con ese pensamiento en mente, Jaime extendió la mano hacia el vacío, y la Nascencia de ilusión empezó a brillar y a emanar del espacio de nascencia.
En cuanto notó que se formaban ondas en el vacío donde tocaban sus manos, una oleada de emoción lo recorrió.
Siguió moviendo las manos y, en cuestión de instantes, había generado un enorme vórtice dentro del vacío.
Sonriendo al ver el vórtice ante él, Jaime supo que iba por buen camino.

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