Estos individuos vestían atuendos a juego, y tres formidables Halcones del Trueno Sanguinario se elevaban grácilmente sobre ellos.
Si Jaime estuviera presente para presenciar este espectáculo, sin duda los reconocería como miembros de la familia Nasser.
Cosme encabezaba el grupo, y a su lado estaba su hijo, Chev.
La forma de Cosme se vio envuelta en un continuo y deslumbrante despliegue de relámpagos.
—Papá, esa fruta del trueno celestial era realmente extraordinaria. Un solo bocado de ella te impulsó a la cima del Reino de la Fusión Corporal de Noveno Nivel, acercándote a la consecución del Tribulador. Además, ahora posees el poder del rayo y has domado con éxito a tres Halcones del Trueno Sanguinario. ¡Es extraordinario! Sin embargo, la salud del Anciano Nasser no ha mostrado mejoría a pesar de haber consumido la fruta del trueno celestial.
Chev seguía halagando a su padre.
—El Anciano Nasser era un cultivador Tribulador. Por desgracia, no pudo pasar de Tribulador y acabó falleciendo. Una sola fruta del trueno celestial no puede traerlo de vuelta. Nuestra esperanza reside en encontrar el tesoro. Se rumorea que contiene una Píldora Alma de Hielo capaz de reconstruir el propio cuerpo. Una vez que consigamos esa píldora, el Anciano Nasser podrá tener una oportunidad de recuperarse —dijo Cosme a Chev, con la voz llena de determinación.
De vuelta a la Cueva del Rey Halcón, tras conseguir dos frutas del trueno celestial, había planeado dárselas a Eamon, pero al final no pudo resistir la tentación y refinó una en secreto.
Esta extraordinaria fruta facilitó su ascenso desde el Octavo Nivel hasta la cúspide del Noveno Reino de la Fusión Corporal, situándole a un paso de alcanzar el codiciado Tribulador.
Si Jaime descubriera que Cosme había logrado un avance tan significativo, pasando del Octavo Nivel al Noveno con una sola fruta del trueno celestial, sin duda encendería su ira.
Después de todo, Jaime había absorbido el fragmento de alma de hielo y consumido él mismo una fruta de trueno celestial, pero sólo había conseguido progresar del Reino de la Fusión Corporal de Tercer Nivel al Cuarto Nivel.
Además, Cosme había utilizado el nuevo poder del rayo otorgado por la fruta del trueno celestial para regresar sigilosamente a la Cueva del Rey Halcón cuando Halcón del Trueno estaba ausente y había domesticado con éxito a varios Halcones del Trueno Sanguinario.
Era evidente que, sin la energía del rayo concedida por la fruta del trueno celestial, tal hazaña le habría resultado totalmente imposible.
—¡Papá, mira! ¡Un oso de hielo! —Chev se emocionó al ver un oso de hielo.
Este fue el primer viaje de Cosme al extremo norte, y también su primer encuentro con un oso de hielo.
Cuando Chev se disponía a dirigir al grupo para capturar y someter a la criatura, Cosme intervino de golpe, emitiendo un grito desgarrador que detuvo sus acciones.

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