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El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 2953

De repente, Jaime sintió que su cuerpo temblaba y que estaba rodeado de electricidad crepitante.

Surgió una formidable fuerza de succión, que los atrajo a ambos hacia arriba sin darles la oportunidad de recuperar el control.

Al llegar a una estrella lejana, la fuerza implacable cesó su succión, y la electricidad que envolvía a Jaime se descargó, golpeando la propia estrella.

Con la ayuda del rayo que recorría el cuerpo de Jaime, la estrella, antes gris, empezó a irradiar una brillante luminosidad.

Al final, brilló con fuerza, eclipsando a las demás estrellas apagadas de los alrededores.

Marón se quedó estupefacto ante el espectáculo que le recibió.

—¿Qué? ¿El espacio naciente resulta abarcar una galaxia entera? Esto es totalmente absurdo —murmuró, con la cabeza zumbándole de incredulidad.

La idea de que el espacio naciente de uno pudiera ser tan vasto como una galaxia le resultaba totalmente desconocida.

La enormidad del espacio naciente de Jaime implicaba que éste tenía infinitas posibilidades. Podía ocurrirle cualquier cosa.

El espacio de nascencia de Jaime no tendría ninguna restricción, lo que le permitiría adquirir conocimientos y absorber el aura de nascencia sin cesar.

Ciertos cultivadores poseían la capacidad de forjar espacios de nascencia, pero debido a las dimensiones confinadas, existía una restricción en las percepciones que podían adquirir y en el aura de nascencia que podían asimilar. En consecuencia, necesitaban elevar sus propias capacidades para ampliar los límites de sus espacios.

Sin embargo, Jaime nunca se encontraría con ese problema. Los conocimientos que adquirió esta vez podrían durarle toda la vida. No había espacio de nascencia más grande que una galaxia entera.

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