Jerico escudriñó a los compañeros de Jaime. Aparte de Violeta y Basilio, Temán y la vieja bruja eran cultivadores del Reino de la Fusión Corporal de Quinto Nivel, mientras que Nimbus era un cultivador del Reino de la Fusión Corporal de Séptimo Nivel.
En términos de fuerza, sus oponentes eran evidentemente más poderosos que su grupo.
Tras recorrer con la mirada a Nimbus y a los demás, Jerico dijo:
—Señor, somos miembros de la Familia Kus del lejano norte. Seguro que ya ha escuchado hablar de nosotros. ¿Pueden decirme quiénes son?
Jerico pudo darse cuenta de que Nimbus y sus dos compañeros no formaban parte del grupo de Jaime por su posición.
En el momento en que Jerico salió con sus hombres, Violeta y Basilio se habían colocado en los flancos de Jaime para protegerlo del peligro, mientras que Temán y la vieja bruja se habían desplazado para proteger a Nimbus.
En consecuencia, Jerico dedujo que los dos grupos no eran realmente aliados y que quizá sólo habían formado un equipo temporal durante su viaje.
No se podía negar lo aguda que era la observación de Jerico.
—Soy Nimbus Santini de la Secta Estelar.
Naturalmente, Nimbus ya había escuchado hablar de la Familia Kus y conocía bien su influencia en el lejano norte.
—Oh, no esperaba que fueras miembro de la Secta Estelar. Me gustaría disculparme por mis indiscreciones. Tengo una disputa personal con este hombre de aquí y espero que te mantengas al margen —sugirió Jerico con una leve reverencia.
Nimbus se quedó estupefacto. Justo cuando se quedaba sin palabras, Jaime intervino:
—No necesito que nadie más interfiera. Yo solo me basto para patearles el c*lo.
Las palabras provocaron una risita de Jerico.
—Mentira, chico. Tengo conmigo a las élites de la Familia Kus. ¡Cada uno de ellos es un cultivador del Reino de la Fusión Corporal de Quinto Nivel! ¿De verdad crees que puedes derrotarnos a todos tú solo? Debes estar soñando.
—Si no me crees, puedes intentarlo. Sin embargo, una vez que te haya derrotado, ¡más vale que te apartes de mi camino para siempre!
Jaime no tenía intención de matar a Jerico, pues no quería enemistarse con la Familia Kus.
En cambio, su prioridad era encontrar el tesoro.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón (Jaime Casas)