—Lauren… ¿Cómo te has vuelto así? —murmuró Lucas.
A Lauren no le importaba lo que pensaran de ella. Su única preocupación era salvar a Elaine. En ese momento, Kate, Anna y Marilyn se apresuraron y formaron una barrera entre Lauren, Elliot y Lucas. Marilyn miró a Lauren con determinación y dijo en voz alta:
—Señorita Lauren, haga lo que tenga que hacer. Siempre la apoyaré.
Kate y Anna también asintieron con firmeza, con ojos llenos de confianza y aliento. Esta escena provocó una avalancha de emociones en el corazón de Lauren. Las lágrimas corrían por su rostro.
«Mi propia familia nunca ha creído en mí y siempre me han hecho daño. El calor que sentía solo provenía de Marilyn y de extraños. Mi familia me abandonó, pero el mundo no».
No sabía si eso era una bendición o una maldición. Había tantas cosas que quería decir, pero en ese momento de tensión, no podía. Lauren se dio la vuelta de golpe, dejó caer el cuchillo de cocina manchado de sangre y corrió a la cama de Elaine para comenzar la reanimación cardiopulmonar. Presionó el pecho de Elaine mientras gritaba:
—Elaine, tienes que despertar. No puedes morir. Ya he pasado cinco años en prisión por tu culpa. ¿Quieres que me condenen a muerte por tu muerte? No tengo miedo de morir, pero no puedo aceptar la idea de que mis enemigos vivan mientras yo no estoy.
Cuando Willow vio a Lauren tratando de salvar a Elaine con desesperación, se quedó sorprendida y aterrorizada.
«Utilicé todas mis fuerzas para estrangular a Elaine antes, pero antes de poder confirmar si Elaine estaba muerta o no, Lauren irrumpió».
Estaba aterrorizada de que Lauren pudiera salvar a Elaine. Sus ojos parpadearon con pánico, pero la atención de todos estaba centrada en Lauren y Elaine, así que nadie notó su expresión culpable.
El tiempo pasaba, y el sudor corría por la frente de Lauren, empapando su ropa. Sus brazos, entumecidos por la larga e intensa presión, estaban casi insensibles. Impulsada por pura fuerza de voluntad, repitió cada movimiento de forma automática. Al ver el rostro insensible de Elaine, el miedo de Lauren creció.
—Despierta, despierta…
Le pellizcó la nariz con cuidado, respiró hondo y se inclinó, presionando sus labios contra los de Elaine para realizarle la respiración boca a boca. Cuando Willow vio que Elaine seguía sin dar señales de despertar, se relajó. Una leve sonrisa, casi imperceptible, curvó sus labios.

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