Después de cuidar de sus heridas en el hospital, Brendan y Brielle condujeron directamente al centro de detención. En el interior, las luces amarillas tenues proyectaban sombras irregulares a través de las rejas de hierro, llenando el aire con una atmósfera sofocante y opresiva.
Brendan y Brielle se sentaron uno al lado del otro fuera de las frías y duras barras de metal que los separaban de Kenneth como un abismo insuperable.
Kenneth no se parecía en nada a su antiguo yo animado. Su cabello estaba desaliñado, su rostro sin afeitar, y había perdido mucho peso, con ojeras oscuras bajo los ojos.
Su mirada estaba vacía y perdida; la agudeza y el brillo que una vez tuvo habían desaparecido, reemplazados por un vacío profundo y entumecido. Parecía un hombre despojado de su espinazo, emitiendo un aire desgarrador de decadencia.
Esta era la primera vez que veían a Kenneth en un estado tan desolado, y era una vista dolorosa; siempre había sido su orgullo.
Desde joven, Kenneth había sido guapo y carismático, moviéndose con una elegancia y confianza que lo hacían brillar en cualquier multitud, una verdadera estrella de la familia Gray.
Pero ahora, su apariencia desaliñada frente a ellos era dolorosamente dolorosa.
Las lágrimas afloraron en los ojos de Brielle, su voz gruesa de emoción, "Kenn, ¿cómo estás aguantando aquí?"
Brendan, también, luchó contra una oleada de dolor en su corazón, "No te preocupes, te sacaremos de aquí pronto."
Sin embargo, a diferencia del emotivo reencuentro de Brendan y Brielle, Kenneth se sintió increíblemente incómodo y culpable al verlos.
Mantuvo la cabeza baja, sus ojos se movían nerviosamente, temiendo que pudieran preguntar por Elaine. Pero como siempre, lo que más temía pronto surgió.
Después de unas palabras de preocupación, la voz de Brielle tomó un tono urgente y ansioso, "Kenn, dime, ¿Elaine ha despertado?"
El corazón de Kenneth se hundió, y su respiración se aceleró. "No, no lo ha hecho", respondió, claramente sin convicción.
Pero Brielle no estaba convencida, sus ojos llenos de sospechas, "¿De verdad? No puedes mentirme a mí ni a tu papá, Kenn. Acabamos de venir de la villa de los Brooker, y Felix dijo que Elaine ha despertado. Ella puede probar que no fue Lauren quien la empujó por las escaleras todos esos años atrás. ¿Es verdad?"
La cara de Kenneth se volvió pálida, un destello de pánico en sus ojos.

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