Aunque no logró sanar por completo, al menos su proceso de tratamiento podría servir como caso de estudio y experiencia para los médicos. Eso también era valioso.
No podía negarlo: desde que había vuelto a tener una esperanza en la vida, todo en ella se volvió más apacible, como si finalmente hubiera encontrado un poco de calma en medio del caos.
Al salir de la acupuntura, se topó con una heladería nueva en el centro comercial cercano. Se permitió un pequeño gusto: un helado de pistache. Saboreando el dulce frío, regresó a casa en un carro de sitio.
Después, tocaba agendar la cita para la visa de estudios.
Eligió una fecha próxima. Cuando recibió el correo de confirmación, una chispa de emoción le revoloteó en el pecho. Era un paso más hacia ese futuro que tanto anhelaba.
El viaje reciente la había dejado algo agotada. Tras programar la cita, comió cualquier cosa, se dio un baño y, sin pensarlo demasiado, se metió temprano a la cama. Desde ahí, celular en mano, empezó a buscar departamentos, experiencias de otros estudiantes en el extranjero y posibles futuros compañeros de universidad.
No tardó mucho en descubrir cómo rentar un lugar y pronto se registró en un sitio especializado en alquileres.
Las fotos de departamentos y calles llenas de un aire extranjero aparecieron en la pantalla. Al verlas, una oleada de emociones la desbordó. Sintió unas ganas incontenibles de llorar y, cuando menos lo pensó, las lágrimas ya corrían libremente por su cara.
Eran lágrimas de felicidad, de esas que llegan después de tanto esfuerzo y dolor. Lágrimas que sabían a recompensa.
Por un momento, sintió como si le crecieran alas en la espalda, listas para llevarla a volar a cielos lejanos. El futuro, al fin, se sentía posible.
Afuera, la noche envolvía todo en silencio. Faltaba un día menos para despedirse de ese lugar.
Ahora sí, estaba contando los días, tachando uno tras otro, esperando que llegara ese momento de partir.
Ya no le importaba a dónde había ido Benicio después de regresar a Puerto Maristes ese día. Ni siquiera quería saberlo.
Antes, siempre lo esperaba despierta. Especialmente al principio del matrimonio, cuando buscaba cualquier pretexto para romper la distancia entre ellos. Pero, la verdad, su vida y la de él nunca se cruzaron antes de casarse.
Ella quería estar cerca de él, así que preguntaba cómo le había ido, a dónde había ido ese día.
Él siempre respondía con lo mismo:
Estefanía se giró y fingió estar dormida, sin dejar que él notara que había llorado por soñar con su futuro.
La noche transcurrió en silencio. Él se bañó y se acostó sin notar nada extraño en ella.
Pero al día siguiente, tenía cita de acupuntura a las ocho de la mañana, así que se levantó temprano. Se dedicó a sus cosas, se arregló y estaba a punto de salir cuando Elvira la detuvo:
—Señora, el equipaje del señor todavía no está listo.
La maleta de Benicio seguía junto a la entrada.
Antes, cada vez que él volvía de un viaje, ella se encargaba de deshacer la maleta esa misma noche: lavaba la ropa, acomodaba todo en su lugar. Para ella, la maleta era algo muy personal, y prefería encargarse ella misma, nunca le pedía a Elvira que lo hiciera.
Pero ese día, se detuvo. De pronto, sintió que todo ese esfuerzo suyo era inútil. Si la maleta realmente era algo personal, ella no tenía por qué meterse. Para Benicio, ella y Elvira no eran muy distintas: simplemente compartían techo, pero seguían siendo desconocidos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....