En aquel entonces, ella también fue una mujer llena de vida, con una energía que contagiaba, con un cuerpo ágil y fuerte, y alguna vez recibió aplausos tan intensos que retumbaban como truenos en sus oídos...
Entonces, ¿acaso estuvo mal haber salvado una vida?
Pero incluso en el instante en que lo rescató, jamás se le cruzó por la cabeza la idea de casarse con él.
Fue él quien lo propuso, quien organizó una pedida de mano espectacular, de esas que solo se ven en películas. Se arrodilló frente a ella, sosteniendo un anillo con una piedra enorme, y fue él quien le dio esa esperanza...
Con las manos temblorosas, Estefanía apagó el celular con todas sus fuerzas. Por primera vez en cinco años, se dejó caer sobre la cama y se soltó a llorar a gritos, como si todo el dolor acumulado quisiera salir de golpe.
Lloró por un buen rato. Tanto, que terminó agotada; tanto, que ya no pudo derramar ni una sola lágrima más, solo quedó un dolor en el pecho, como si el fuego la estuviera quemando por dentro, lamiéndole las entrañas.
Sin embargo, fue precisamente ese dolor lo que, después de estar a la deriva en ese remolino que le robaba el aire, le permitió encontrar un poco de claridad.
Cuanto más le dolía, más despierta se sentía.
Fue al baño, se lavó la cara con fuerza, como queriendo arrancarse la tristeza, obligándose a calmarse.
Miró su reflejo en el espejo: la mujer que la devolvía la mirada ya no tenía ni un poco de brillo en los ojos. En silencio, se dijo a sí misma:
—Estefanía, ya estuvo, llorar una sola vez es más que suficiente. No hay derecho a seguir llorando. Ahora, por favor, come bien, descansa bien, y mañana hay que darlo todo en el examen.
Lo único que agradecía en medio de esos cinco años de matrimonio era que, para matar el aburrimiento, cada día se había dedicado a estudiar.
No era porque soñara con tener un futuro brillante, sino porque de verdad le sobraba el tiempo y la soledad la carcomía.
Esperar a que Benicio regresara a casa era todo lo que llenaba sus días.
Pero Benicio siempre llegaba muy tarde.
Al principio, Estefanía pensaba que era por el trabajo. Después, la verdad se le fue revelando sola: él simplemente no quería volver temprano, no quería enfrentarse a ella.
Eso lo escuchó con sus propios oídos.
En aquellos días, ella se preocupaba por él, por todo el esfuerzo que ponía en el trabajo. Se animó a prepararle algo especial de cenar y se lo llevó a la oficina, con la esperanza de sorprenderlo y demostrarle su cariño. Pero lo que escuchó, nunca debió haberlo escuchado.
Benicio estaba en su oficina, platicando con su amigo de toda la vida.
Sin embargo, oírlo decirlo con su propia voz, le dolió como si mil agujas le atravesaran el corazón. Por un momento, sintió que se ahogaba.
Después, el amigo, mitad en broma, mitad en serio, le preguntó:
—Beni, ¿no me digas que verla te deja sin ganas? No manches, ella está muy guapa.
La respuesta de Benicio fue como una espina que se le quedó clavada en lo más hondo del pecho, y durante años, cada vez que lo recordaba, sentía cómo esa herida volvía a sangrar.
Benicio dijo: —He intentado, de verdad lo he intentado. Quise tener una vida de pareja normal con ella, pero en cuanto veo sus piernas... se me quitan todas las ganas.
Así que era eso...
Esa pierna, la que había quedado llena de cicatrices y con los músculos atrofiados después de salvarle la vida, para él no era más que algo repulsivo, algo que le quitaba el apetito, que le provocaba rechazo...
Al final, Estefanía no tuvo valor para tocar la puerta de la oficina. Esa cena que había preparado con tanto esmero terminó en el bote de basura de la empresa.
Desde entonces, nunca más volvió a poner un pie en la oficina de Benicio.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....