—¡Cierren la boca! ¡Todo esto son mentiras! ¡Puros chismes! —gritó Delfina furiosa.
Nadie se calló, ni tampoco le respondieron a Delfina; solo continuaron murmurando por lo bajo, mirando a Estefanía.
Estefanía tomó la mano de Delfina y entrelazó sus dedos con los de ella.
—Delfina, deja de gritar, no sirve de nada.
—¿Entonces qué hacemos? —reprochó Delfina con coraje—. ¿Dejar que esta gente siga inventando cosas?
Por el carácter de Delfina, ella no soportaba eso de que «la verdad cae por su propio peso»; tenía que aclarar las cosas al momento.
—Por supuesto que no. —Estefanía se paró junto a Delfina, bloqueando el tablero de anuncios, y sacó su celular—. ¡Voy a llamar a la policía! ¡Quiero hacer una denuncia!
¡Tenía que encontrar a quien había inventado esto! De hecho, ya sospechaba quién era. Solo le faltaban las pruebas.
Justo cuando estaba a punto de marcar el número de emergencias, finalmente un maestro se dio cuenta de que algo andaba mal; y no era cualquiera, era el prefecto.
La multitud de curiosos se apartó rápidamente. Un subdirector de la escuela se acercó a Estefanía con la mirada llena de enojo.
—¡Qué barbaridad! Ustedes todavía son estudiantes de preparatoria, ¡¿cómo se atreven a traer ese ambiente vulgar de la calle a la escuela?!
Estefanía enderezó los hombros.
—Maestro, ¿me está regañando a mí? Yo soy la víctima.
El subdirector no le respondió, pero de inmediato vio el número que ella estaba por marcar en su celular y se alarmó.
—¿Qué estás haciendo?
—Llamar a la policía, claro —dijo Estefanía—. Están difundiendo rumores sucios sobre mí. Voy a denunciar para que castiguen severamente al responsable.
—Ay, Estefanía, Estefanía, escúchame, no llames a la policía todavía. La escuela se encargará de este asunto. Ten por seguro que, si tú no hiciste nada malo, la escuela limpiará tu nombre —se apresuró a decir el subdirector.
—¿Limpiar mi nombre? Maestro, ¿usted sabe quién pegó esto? —preguntó Estefanía.
El subdirector negó con la cabeza rápidamente.
—¿Cómo voy a saberlo? Acabo de llegar a la escuela.
—Entonces, ¿podría la escuela revisar las cámaras de seguridad? —El razonamiento de Estefanía era claro y directo.
Al oír esto, Delfina también intervino:
—¡Sí, revisen las cámaras! Veamos quién hizo esta cochinada. No, mejor dicho, ¡veamos quién está cometiendo un delito! ¡Difamar es ilegal!
En un instante, la multitud se dispersó. Muchos regresaron directamente a sus salones, aunque algunos se quedaron merodeando, queriendo seguir viendo el espectáculo.
—Estefanía. Listo, los alumnos ya se fueron. Vamos a arrancar estas cosas indecentes y tú regresa a clase —dijo el subdirector, disponiéndose a quitar el cristal y arrancar las fotos.
Estefanía se interpuso en su camino.
—No.
Su tono fue muy firme.
—¿Cómo que no? —dijo el subdirector—. ¿Acaso es un orgullo tener esto pegado aquí? Déjame quitarlo rápido, antes de que lo vean más alumnos, para guardarte un poco de dignidad.
—Maestro, ¿qué tiene de malo mi dignidad? —dijo Estefanía con seriedad—. Soy la víctima. Quien no tiene dignidad es la persona que me calumnió. ¿Por qué tengo que esconderme? Mi dignidad está intacta.
—No me refiero a eso... —se apresuró a decir el subdirector—. Me refiero a que no es bueno que más gente lo vea, ¿cierto? Ya estás en último año, el estudio es lo más importante. ¿Para qué meterte en un remolino de chismes? Eso afectará tus calificaciones.
—¡Maestro, si dejo esto así hoy, eso sí afectará mis estudios! —Estefanía se mantuvo inquebrantable—. ¿No dijo que la escuela limpiaría mi nombre?
—Entonces, ¿qué es lo que quieres? —El subdirector ya tenía dolor de cabeza.
—¡Quiero llamar a la policía! —sentenció Estefanía—. Y luego, que la escuela entregue los videos de seguridad a las autoridades. Además, para evitar cualquier «accidente» con las grabaciones, la escena no debe ser alterada. Estoy segura de que, tanto en la vitrina como en las fotos y el papel, hay huellas dactilares u otros rastros biológicos. Así que me quedaré aquí vigilando hasta que llegue la policía a recolectar pruebas.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
Benicioooo 😭😭😭...
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...