Estefanía no podía decirlo.
—¿Qué pasa? ¿No estás contenta? —Él revolvía lentamente su raspado.
Lo que ella tenía en el corazón no se podía resumir con un simple «no estar contenta».
—Mujer —suspiró él—, no será que te ofendí, ¿verdad? Llevas un año sin hablarme, ni siquiera he tenido oportunidad de ofenderte.
¿Un año sin hablarle?
¿Ya había pasado un año?
Ese pensamiento cruzó fugazmente por su mente, pero en ese instante, el año en que se encontraba no era lo importante. Ella bajó la cabeza y su mirada volvió a caer en las piernas de él.
Él se dio cuenta. —Llevas todo el día mirándome las piernas, ¿tienen algo malo o qué?
Al mencionar la palabra «piernas», las lágrimas que apenas había logrado contener volvieron a brotar.
—Ay, mujer, tú hoy... —No terminó la frase; se quedó rígido. Bajo la mesa, la mano de Estefanía estaba apretando el músculo de su muslo.
Su primera reacción fue apartarle la mano de un manotazo; aquello era demasiado repentino...
Pero en la mente de Estefanía solo había un pensamiento: «Es real, es real». Sentía la textura del músculo, tan clara, tan elástica. ¿Cómo iba a ser un sueño? Entonces, no estaba soñando ahora; la que soñaba era ella en Londres, ¿verdad? Benicio no había perdido las piernas, estaba sentado ahí mismo, sano. Era el Benicio del sueño el que había desaparecido...
¿Quién podía decirle cuál era el sueño y cuál la realidad?
Después de apartarle la mano, Benicio vio que ella empezaba a llorar de nuevo, casi convulsionándose, así que tuvo que tomar su mano y ponerla otra vez sobre su pierna, bajando la voz: —Ya, ya, no llores. Aprieta si quieres, ¿vale? Aprieta, pero deja de llorar. O dime, ¿por qué lloras?
No podía ser porque quisiera apretarle la pierna, ¿verdad?
¿Cuándo había adquirido esa manía?
La palma de Estefanía sentía la vitalidad del músculo, real y palpitante.
Estefanía no sabía de qué hablaba. ¿Viviendo en esa casa? Ah, claro, ¿la casa que compró su hermano? Si había pasado un año, ella y la abuela ya debían haberse mudado a la casa nueva.
—Benicio, no, no es eso. —Se cubrió la cara con ambas manos, ahogando el llanto en sus palmas—. Desapareciste, no podía encontrarte, quería volver, quería volver a buscarte.
—Estoy aquí, no he desaparecido. —Él le sujetó las muñecas y le bajó las manos para que lo mirara—. Puedes volver cuando quieras, no voy a desaparecer.
Estefanía clavó la mirada en su rostro joven; las palabras se le atoraban en la garganta.
—Ten, come un poco, para que se te baje el coraje. —Él le pasó la cuchara. Al ver que no se movía, miró a su alrededor. Salvo por la señora de la nevería, no había nadie más, así que tomó una cucharada de raspado y se la acercó a la boca—. Solo te consiento esta vez, ¿eh? Que no se repita.
El dulzor helado inundó su boca, confirmando aún más la realidad de ese momento y agitando de nuevo sus pensamientos ya confusos. Miró su rostro, viendo claramente incluso la sombra incipiente de su barba, y sus ojos se enrojecieron otra vez.
—Oye, tú... bueno, bueno, no llores. La próxima te consiento otra vez, toma otro poco, ¿vale? Pero no llores, por favor. —Benicio perdió toda su actitud defensiva y se dedicó a darle raspado en la boca.
—¡Estefanía!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
Benicioooo 😭😭😭...
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...