La abuela volvió a cocinar, preparando un delicioso arroz al vapor con carne seca que olía a gloria. Agustín Caicedo se comió dos platos llenos sin chistar. Al terminar, se recargó en la silla, se sobó la panza y suspiró:
—Abuela, neta que su comida está buenísima. ¿Puedo darle para el gasto y venir a comer seguido?
Estefanía Navas lo miró y, por alguna razón, esa expresión de satisfacción le resultó familiar.
La abuela se rio.
—¿Cómo crees que vas a pagar por comer aquí? Si te gusta mi sazón, ¡vente cuando quieras!
—De verdad, abuela, no es broma —insistió Agustín con cara seria—. De todos modos le pago al restaurante, y ya me harté de esa comida. Comparado con lo que usted hace, ¡aquello es basura!
De eso, Estefanía podía dar fe.
Ella asintió.
—Sus papás están muy metidos en el negocio, se la pasan viajando dentro y fuera del país. Él come en la cafetería o en restaurantes los fines de semana.
—¡Ay, no, cómo crees! —exclamó la abuela de inmediato—. Cuando tengas tiempo, te vienes a comer acá. ¿Cómo vas a estar comiendo siempre en la calle?
—¡Va! Gracias, abuela, le voy a tomar la palabra —dijo Agustín con una sonrisota.
Estefanía no pudo evitar mirarlo de nuevo; la forma en que Agustín se comportaba con la abuela le daba una sensación de déjà vu.
Cuando terminaron de cenar ya era muy tarde, y como les daba pena correr a Agustín a esas horas, lo invitaron a quedarse.
Por la noche, cuando la abuela y Agustín ya dormían, ella abrió su correo electrónico y se puso a calcular qué edad tendrían su tía y su hermano en ese momento y qué estarían haciendo.
Su hermano todavía estaba en la universidad; aún no heredaba todo el imperio de la familia Ruiz.
Su tía seguía como directora de diseño en una marca de moda, todavía no se lanzaba con su propia firma.
Se avecinaba una tormenta de problemas y luchas de poder en la familia Ruiz.
Primero: tramitaría de inmediato los papeles para que ella y la abuela salieran del país. Le adjuntó una lista muy clara de los documentos que debía preparar.
Segundo: si la abuela no quería irse, él se encargaría de garantizar la seguridad de ambas aquí.
Entre las dos opciones, sugirió fuertemente la primera, aunque fuera solo para irse una temporada.
En todo el texto no había ni una palabra de relleno.
Cualquier problema, en cualquiera de los escenarios, tenía solución con él.
Si Doraemon existiera en la vida real, seguro sería su hermano.
Ella tenía claro que no iría a estudiar la licenciatura al extranjero; llevaba diez años aprendiendo la danza de su país y su meta seguía siendo la Universidad Nacional de la Danza.
Pero de verdad deseaba que la abuela pudiera reunirse pronto con su tía. Recordaba las cosas que la abuela hacía en el futuro animada por su tía; si se iba ahora, tendría diez años extra, y quién sabe, tal vez podría lograr algo increíble en su vejez.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
Benicioooo 😭😭😭...
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...