—No, no, no, no, ni lo digas así, Beatriz —Ernesto soltó una carcajada—. El dinero se lo doy porque quiero, yo soy de los que les encanta gastar de más. Desde que empezamos a salir, ella es la que se encarga de mi dinero.
No se le veía ni un poco avergonzado.
—¿Por qué me daría pena? —siguió Ernesto, completamente tranquilo—. Beatriz siempre dice que ser hogareño es una buena cualidad. Sí, a veces quiero quedarme más tiempo con Beni y los demás, pero cuando Beatriz me apura para que regrese, es porque quiere que esté a su lado. Yo paso todo el día metido en el trabajo, casi no la veo. Si después de la oficina me la paso en la calle, pues que me pida volver es lo más normal. A veces me quejo, pero la verdad, Beatriz no está equivocada. Aunque esté divirtiéndome, en el fondo siempre pienso en ella...
Se detuvo un instante y luego añadió:
—Si es por cosas como invitarle algo a un cliente o cualquier gasto normal, aunque Beatriz reciba el aviso en el celular, nunca me dice nada. Ella dice que tiene derecho a saber en qué se gasta el dinero, que cuida mis finanzas porque me quiere. Si una mujer no se interesa en lo que hace su pareja, eso significa que ya ni le importa.
Cristina lo miró como si estuviera viendo a alguien que había perdido el sentido.
—¿No te das cuenta que te lavaron el cerebro? Estás igualito de ingenuo que siempre.
Ernesto suspiró, resignado.
—Cris, no te voy a mentir. Antes sí pensaba algo así, sentía que Beatriz era medio mandona y que yo tenía poca libertad, pero... después de ver cómo terminaron Beni y Gregorio, la verdad, creo que Beatriz tenía razón.
Se acomodó en la silla y bajó la voz.
—No sé cómo era antes la relación de Beni y Estefanía, tampoco conozco mucho a Estefanía. Pero de Gregorio y Fabiana sí sé. Los primeros años de casados, Fabiana y Gregorio discutían, Fabiana hasta lloraba. Pero luego, fui testigo de cómo Fabiana dejó de pelear, de dejó de llorar.
Ernesto alzó la vista, como recordando escenas pasadas.
—Y Estefanía, apenas este año conviví más con ella y noté que trataba a Beni con mucha distancia. No le importaba lo que Beni hiciera, si llegaba tarde o salía contigo tampoco le decía nada. Eso, Cris, es porque ya no le interesa, dejó de quererlo. Mira, los dos terminaron divorciados.
Se quedó callado unos segundos y remató:
—Cuando Beatriz y yo nos casamos, ella puso unas reglas: la esposa siempre tiene la razón. Al principio creí que era broma, pero ahora pienso que es la pura verdad.
Ernesto habló y habló, sin preocuparse de nada.
Cristina le tomó la mano con fuerza, sus dedos temblando por la desesperación.
—Ernesto... ¿no te quedas conmigo? Es que... tengo miedo de estar sola...
Ernesto se apartó de inmediato, como si le hubieran aventado agua hirviendo, y negó con la cabeza una y otra vez.
—Ya rompí las reglas por no regresar con Fabiana. Si me quedo más tiempo, Beatriz me va a partir en dos.
Cristina sintió una punzada de odio, pero no le quedó más que aguantar. Con ese mismo tono suplicante, le lanzó una última mirada de lástima.
—¿Y ahora qué hago, Ernesto? Me estoy quedando sin dinero, ni para sobrevivir unos días...
Ernesto lanzó otro suspiro.
—Pues... ¿por qué no buscas trabajo? —al ver la expresión de Cristina, se apresuró a agregar—. O... ¿le pides ayuda a Beni?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....