Ese grupo llegó como un torbellino y desapareció igual de rápido.
En cuestión de segundos, solo quedó Benicio, apoyado junto al carro, jadeando frente al bote de basura, pero ni siquiera podía vomitar, aunque el estómago le daba vueltas como nunca.
De pronto, salió la señora encargada de la limpieza del estacionamiento. Al ver el desorden, se le fue encima a Benicio con palabras que cortaban como navaja.
—¿Y tú qué? Bien vestido y todo, pero haces este tipo de cosas. ¿No tienes nada mejor que hacer que andar jugando con la basura? ¡Si seguro tú eres la basura! ¿Por qué no te tiras tú mismo aquí?
Mientras barría, le picó el pie con la escoba, como si quisiera empujarlo a la pila de desperdicios.
Benicio solo pudo apretar los dientes, aguantando las ganas de vomitar. Tomó la escoba con una mano temblorosa y murmuró, entre arcadas:
—Perdón… —hizo una pausa, aguantando el asco— señora… yo… yo lo barro… —otra arcada lo interrumpió.
—¡Pues barre bien! Y además vas a tener que lavar el piso —le soltó ella, sin mostrar ni una pizca de compasión.
Detrás de una pared, en una esquina cercana, dos personas que observaban la escena se miraron y asintieron antes de marcharse.
Ellos habían planeado limpiar el tiradero una vez que Benicio se fuera, pero al ver que él mismo lo hacía, decidieron dejarlo solo.
Después de todo, pensaban que Benicio merecía revolcarse con la basura.
En ese estado, Benicio no tenía ni ánimos ni cara para regresar a la oficina. Cuando terminó de limpiar, subió al carro y se fue directo a casa.
...
Ya en su departamento, se dio un baño largo, tratando de quitarse de encima no solo la suciedad, sino el peso de todo lo que le estaba pasando. Terminó sentándose frente a una silla vacía, con la mirada perdida.
Esa silla había sido la favorita de Estefanía.
Ahí pasaba horas viendo series, leyendo libros o, ahora que lo pensaba, también estudiando inglés.
Sobre el escritorio aún estaban muchas de sus cosas: un portalápices con plumas, algunos libros que había dejado abiertos, todos de historia del arte.
Abrió uno de los cajones y se encontró con más libros. Sacó uno al azar: era de exámenes de práctica de inglés.
Recordó que a Estefanía nunca se le había dado el inglés. Siempre había sido artista, y durante la prepa las notas tampoco le ayudaban mucho. La última vez que hojeó ese libro, vio que ella había fallado en casi todas las preguntas.
Pero ahora, al abrirlo sin mucha expectativa, se sorprendió. Las calificaciones de lectura ya marcaban un 7.
Así que desde entonces, ella ya había decidido irse de su lado…
Cada vez que Estefanía mencionaba el divorcio, hablaba en serio. No era una estrategia para que él la detuviera ni una forma de presionar a Cris, era porque, de verdad, quería alejarse de él…
Siguió leyendo. Estefanía anotaba, día por día, cada pequeño desencanto que sentía en las semanas antes de irse a Europa. Cosas que para Benicio no significaban nada, pero que para ella se volvían una carga más.
Cada día, su ánimo parecía marchitarse más.
Benicio bajó la cabeza y apoyó la frente sobre la libreta de Estefanía.
Sentía los ojos arder, como si le hubieran echado sal.
Si al menos durante esos días hubiera sido capaz de ponerse en su lugar, de pensar en ella, quizá todavía habría tenido una oportunidad de arreglar las cosas. Pero no lo hizo.
Siguió en su terquedad, caminando directo al abismo, hasta romperse con ella para siempre.
Había creído que Estefanía jamás se iría de su lado, que nunca abandonaría su casa. Por eso, una y otra vez, había preferido proteger a Cris.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....