Fabiana esbozó una sonrisa ambigua, como si se debatiera entre la burla y el asombro.
Benicio, por su parte, sentía que la cabeza le retumbaba sin parar. Solo podía escuchar un eco sordo que le repetía una y otra vez: “Se acabó”.
Otra vez, se le vino todo abajo.
Mientras miraba hacia donde estaba ella, le vinieron a la mente las palabras de Gregorio: —Cada vez que la cooperación se cae es por culpa de Estefanía. Esta es la tercera vez. Ahora que no está, seguro que esta vez sí sale bien.
Y a su lado, alguien susurraba: —Oye, ¿esa no es la esposa de Benicio ahí arriba? La verdad es que casi nunca sale, ¿qué hace hoy con el señor Gabriel?
Gilberto se detuvo apenas unos segundos, pero ya abajo el público murmuraba y las especulaciones corrían de boca en boca.
Así que él retomó la palabra y, con voz clara, dijo:
—También tengo otro nombre, aunque pocos lo conocen. Uso el apellido de mi mamá, Navas, Gilberto Navas. Y la señorita que me acompaña aquí es mi hermana, Estefanía.
Estefanía, de pie junto a él en el escenario, sonrió y saludó con una elegancia serena hacia todos.
Ella siempre había tenido una presencia que llamaba la atención, y su porte natural hacía que, con solo ese sencillo gesto, el público estallara en aplausos.
Ya fuera que los aplausos fueran para ella o para la hermana de Gabriel, esa noche estaba claro que Estefanía era el centro de todas las miradas.
Gilberto la tomó de la mano y continuó con su discurso de bienvenida, irradiando entusiasmo. Pero Benicio ya no alcanzaba a entender nada de lo que decía; su mente era un torbellino, un caos de pensamientos desordenados.
En ese momento, una de las chicas que antes conversaba sobre el collar soltó un grito:
—¡Wow! ¡El collar que lleva en el cuello es el que se subastó anoche, el único en todo el mundo, dicen que vale trescientos millones!
—¡No puede ser! Seguro que volaron en avión toda la noche para traerlo. Definitivamente se lo regaló el señor Gabriel a su hermana, ¡la quiere muchísimo!
Cristina miraba fijamente el enorme rubí que colgaba del cuello de Estefanía, sus ojos desprendían un odio imposible de esconder.
Beatriz soltó una carcajada:
—Hace rato no sé quién andaba diciendo que el collar era de vidrio y que el metal estaba oxidado. Ahora seguro se le cayó la cara de vergüenza, ¿no?
Fabiana no pudo evitar reírse también.
Cristina, furiosa, les lanzó una mirada fulminante. Hace apenas un rato todas le reían y la llenaban de halagos, ¿y ahora le daban la espalda tan rápido? ¡Qué oportunistas!
—¡Ja! Cuando te conviene, te llaman “señorita Cristina”, pero en cuanto se acabó el encanto, ya te dicen que eres una cualquiera, una ilusa. ¿Y todavía te atreves a mirar así?
—¡Lárguense! —Gregorio intervino, se acercó decidido, y con voz firme echó a las chicas, poniéndose delante de Cristina para protegerla.
Fabiana lo observó todo en silencio; aunque en su interior sentía un desprecio oculto, sus ojos se llenaron de lágrimas.
En medio de todo ese revuelo, el único que se mantenía completamente inmóvil era Benicio.
Miraba sin ver, permanecía parado como una estatua, sin reaccionar a nada de lo que ocurría alrededor. Solo tenía la vista fija en ese rojo intenso, como de granada, del collar de Estefanía.
En ese instante, otro conocido se acercó a Benicio para saludarlo y estrecharle la mano.
El hombre, entre risas, le dijo:
—¡Con razón! Ahora entiendo por qué tu empresa estaba destinada a asociarse con la de Gabriel. Así que tú eres el cuñado del señor Gabriel, ¿eh? No se vale, deberías haberlo contado. ¿O qué, te daba miedo que te fuéramos a ganar la jugada aunque tengas ese conecte?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....