Rubén, ese diseñador con fama de distante, serio y de pocas palabras, de esos que nunca te regalan una sonrisa y parecen vivir envueltos en su propio mundo, era otra persona completamente diferente cuando estaba con Gilberto. Resultaba difícil de creer, pero frente a Gilberto, Rubén se transformaba: se mostraba relajado, conversador, casi hasta bromista. ¿Cómo era posible que alguien pudiera tener dos caras tan distintas?
Durante toda la tarde, Rubén y Gilberto se quedaron sentados en la cafetería del lugar, sin salir ni un momento. Cristina, que había estado por ahí, se fue sin haber visto jamás a Gilberto; y aunque lo hubiera visto, ni siquiera lo habría reconocido. Jamás imaginaría que ese hombre, al que consideraba una víbora, era él.
La cena de gala de la empresa de Gabriel estaba programada para la noche siguiente.
Por la tarde, llegó el equipo de maquillaje y peinado de Rubén, junto con el collar de rubíes que hacía juego con el vestuario. Le dedicaron toda la tarde a “poner guapa” a Estefanía.
Gilberto se la pasó en casa, esperándola.
Estefanía no lo podía creer. Pensaba que, tratándose de un evento tan importante, su hermano tendría que estar presente, supervisando, asegurándose de que todo saliera perfecto.
—Ya está el señor Mateo, yo solo estorbaría —dijo Gilberto, tan tranquilo como si nada.
Eso le sonó bastante raro.
—¡Es en serio! —insistió Gilberto, viendo su cara incrédula, y le habló con seriedad—. Si yo estoy ahí, los demás no pueden trabajar a gusto, les corto la inspiración.
—¿De verdad todos te tienen así de miedo? —preguntó Estefanía. Para ella, su hermano siempre había sido atento y considerado, nada que ver con esa fama de ogro que decían en la calle.
—No sé, ¿de verdad parezco tan temible? —Gilberto puso cara de desconcierto.
Estefanía soltó una risa.
—Ya, no hablemos de mí. Mira nada más, no te has peinado ni cambiado la ropa. Anda, date prisa —la apuró Gilberto, casi empujándola fuera del cuarto.
Estefanía fue al vestidor, se cambió por el vestido de gala y se sentó de nuevo frente al tocador para peinarse. Entonces, tomó el collar de rubíes que estaba en la mesa.
La joya no solo desbordaba brillo, sino que la cadena de oro envejecido y el diseño retro hacían que todo ese fulgor se recogiera, dándole un aire de elegancia, sobriedad y nobleza.
El enorme rubí central era el protagonista indiscutible. La cadena estaba formada por rubíes engarzados en oro que enmarcaban la piedra principal como si fueran estrellas rodeando la luna. Un derroche de lujo.
Al final, Gilberto no dijo nada. Solo extendió el brazo y sonrió con ternura.
—Vámonos, mi princesa.
El corazón de Estefanía se tranquilizó y, sonriente, tomó el brazo de su hermano.
Afuera los esperaba un carro que no era precisamente lujoso, más bien uno que cualquier familia de clase media podía tener. Estefanía no le dio importancia, ni siquiera miró la marca; simplemente siguió a Gilberto y subió.
Gilberto también llevaba un traje diseñado por Rubén. Aunque fiel a su costumbre de vestir de negro, esta vez combinó con una camisa color granate, que hacía juego con el vestido de Estefanía.
El chofer conducía, y delante y detrás de ellos iba el carro de los guardaespaldas. Así, partieron rumbo al hotel donde sería la fiesta.
Llegaron temprano, como buenos anfitriones. Cuando entraron al salón, casi no había nadie aún.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....