—Déjala ir —dijo Gilberto con tono tranquilo.
—¿Que la deje ir? —Mateo no podía ocultar su sorpresa; aquello no era propio de Gilberto. Él hubiera apostado que Gilberto ordenaría hacerle la vida imposible a esa mujer.
—Sí, déjala —insistió Gilberto, sin mostrar emoción—. A veces, ver cómo los perros se muerden entre sí también puede ser un buen espectáculo.
Mateo asintió y colgó la llamada.
Él estuvo a punto de preguntar si no temía que esa mujer siguiera causando problemas una vez libre, pero la duda solo le cruzó la mente por un instante. Después de todo, mientras el señor Gabriel estuviera presente, ninguna de sus acciones podría dañar ni a la abuela ni a la señorita Estefanía. Lo demás, aunque armara un escándalo, ya no sería asunto de ellos.
...
Gilberto regresó a la habitación del hospital para continuar acompañando a su abuela y a Estefanía.
...
En un sótano oscuro y húmedo.
Cristina estaba acurrucada en un rincón, temblando de miedo.
La habían capturado y llevado ahí por la fuerza. No tenía idea de quién la había secuestrado, ni de dónde se encontraba, ni siquiera podía saber cuánto tiempo llevaba encerrada.
Su celular fue lo primero que le quitaron al atraparla. Desde ese instante la arrastraron a ese lugar, sumida en una oscuridad total. No podía saber si afuera era de día o de noche, ni cuánto tiempo había pasado. Por supuesto, tampoco había recibido nada de comer.
El hambre la carcomía por dentro.
Pero el miedo era aún peor.
Sobre todo porque el hombre que lideró a los que la capturaron le resultó aterrador. Solo de recordarlo, un escalofrío le recorría el cuerpo, como si su sangre se hubiera vuelto hielo.
Por más que intentó buscar en su memoria, no lograba identificar quién podía ser ese tipo.
El instante en que la arrojaron ahí volvió a apoderarse de ella: fue un auténtico lanzamiento.
La empujaron escaleras abajo, rodó varias veces hasta quedar tendida en el suelo, con todo el cuerpo adolorido, como si le hubieran desarmado cada hueso. Ni sabía si tenía algo roto…
Luego, de pronto, una luz tenue se encendió en el interior del sótano.
Se escucharon pasos bajando las escaleras.
No era solo una persona.
El que iba al frente llevaba lentes oscuros.
¿Quién se pone lentes en un lugar tan oscuro? ¿Será para que no lo reconozcan?
Aunque pensándolo bien, de nada servía; ahí no podía distinguir el rostro de nadie.
Cristina lo comprendió.
—¿Son gente de Estefanía, verdad?
El hombre giró hacia su asistente.
—Oye, ¿no tenemos una entrega de mercancía saliendo del puerto estos días?
—Sí.
Cristina se quedó pasmada. ¿Ahora hablaban de negocios?
El hombre la miró, esbozando una sonrisa burlona.
—Señorita Katherine, ya llevas un buen tiempo de regreso, ¿no extrañas al señor Ford? ¿Por qué no te subes a nuestro barco y regresas con nuestra mercancía? Créeme, nos aseguraremos de que llegues sana y salva.
El rostro de Cristina se tornó completamente pálido.
El mensaje era muy claro: o la enviaban de vuelta… ¡No! No iba a regresar, jamás. Y la otra opción ni siquiera quería pensarla.
El mar era inmenso. ¿Quién sabría a qué puerto la tirarían, o qué le esperaría allá? O peor, podrían arrojarla en medio del océano y nadie encontraría jamás ni sus restos.
Miró a aquel hombre como si estuviera frente a una serpiente venenosa…

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....