Benicio fue directo y le arrebató a la abuela de los brazos a Gilberto.
—¡Déjame a mí! ¡Voy a llevarla en mi carro!
Pero Gilberto ni lo miró. Siguió abrazando a la abuela, lo esquivó y casi corriendo la llevó hasta su propio carro.
—Estefanía…
Benicio intentó hablarle a Estefanía, pero ella simplemente lo ignoró.
En ese momento llegaron los policías, con la sirena de la patrulla resonando —pi-pi-pi—.
Mateo se adelantó para hablar con los policías.
—La señora está muy grave, dejen que los muchachos la lleven al hospital. Yo grabé lo que pasó y voy con ustedes a la estación. Además, ese desgraciado que no merece llamarse hijo ya está adentro.
Benicio se quedó parado en la entrada del almacén, dudando entre irse con Estefanía al hospital o quedarse para desquitarse con Marcelo. Miró para un lado, luego para el otro, y se dio cuenta de que todos seguían su camino, nadie le hacía caso.
Por un instante, sintió que era invisible… como si ya nadie lo necesitara.
La imagen de la abuela tan débil, apenas respirando, se le clavó en el pecho. Al ver a Estefanía y a ese hombre llevándola en el carro, él también se subió al suyo y salió disparado hacia el hospital.
...
Cuando Estefanía y Gilberto llegaron a la sala de urgencias, todo el personal médico y los pacientes se quedaron boquiabiertos, sin entender cómo una anciana había llegado en ese estado.
Rápidamente, la abuela fue llevada al área de emergencias. Estefanía y Gilberto se quedaron afuera esperando.
Después de días sin poder dormir bien, siempre con el corazón encogido, en ese momento Estefanía se desplomó en una silla. Se sentía como si le hubieran arrancado el alma, sin fuerzas ni para moverse.
Gilberto se sentó a su lado, le sostuvo la cabeza y la recargó en su hombro.
—Ya pasó, Fani… todo va a estar bien, ya pasó…
Aunque la habían rescatado, la abuela seguía debatiéndose entre la vida y la muerte. Hasta que el doctor saliera y dijera algo, Estefanía no podía tranquilizarse.
En ese momento llegó Benicio, y lo primero que vio fue a Estefanía recostada en el hombro de Gilberto.
Su cara se puso tensa, pero contuvo sus emociones y se acercó.
—Fani, ¿cómo está la abuela?
Estefanía no tenía fuerzas ni para contestar.
Gilberto, por su parte, ni lo miró. Sólo le acariciaba el hombro a Estefanía, como si quisiera arrullarla para que descansara.
Benicio se sentó al otro lado de Estefanía y le tomó la mano con suavidad.
Salió el doctor.
Detrás de él, llevaban a la abuela en una camilla, con el suero colgando, todavía inconsciente.
Estefanía se acercó apresurada y preguntó cómo estaba la abuela. El doctor, con el ceño arrugado, apenas pudo contener la rabia.
—¡Esto es una crueldad! ¡Quién pudo hacerle algo así! ¡Eso no es de gente decente! ¿Quién fue el responsable?
Estefanía no supo qué decir.
Confesar que había sido su propio padre era algo que le daba vergüenza.
Pero el doctor no insistió. Sólo dejó salir su indignación y luego respondió la pregunta de Estefanía: el cuerpo estaba tan débil que ya casi no circulaba la sangre. Si hubieran tardado un día más, no habrían podido salvarla.
¡Cuánto había sufrido la abuela…!
Al escuchar “casi sin circulación”, Estefanía sintió que las piernas le fallaban.
Gilberto la sostuvo con firmeza y juntos acompañaron a la abuela hasta la habitación.
Al pasarla de la camilla de emergencias a la cama, fue Gilberto quien la cargó.
La abuela, tan liviana como una hoja, apenas pesaba en los brazos de Gilberto.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....