—Eres un tonto —le soltó Gregorio—. ¿A poco no somos como hermanos? ¿O no? ¿Tienes plan en la noche? ¿Por qué no salimos a echarnos unos tragos juntos?
—¡Claro que sí! —contestó Cristina con una dulzura que derretía hasta el hielo.
...
Apenas Benicio regresó de Europa, lo primero que hizo fue buscar a su abuelita.
Aterrizó en Nube de Sal, pero ni rastro de ella. Nada. Ni su número de celular, ni datos de renta, ni la más mínima señal en algún hotel. Todo era un callejón sin salida.
Para colmo, Gregorio le llamó desde Puerto Maristes, con tono urgente, casi rogándole que volviera porque la empresa necesitaba su presencia de inmediato.
Benicio no tuvo más remedio que regresar a Puerto Maristes.
Por un momento pensó que quizá su abuelita estaba ahí, pero, por más vueltas que dio, por más lugares donde la buscó —todos los sitios donde ella podría haber ido— no encontró ninguna pista, ni una huella, como si se la hubiera tragado la tierra.
No se le ocurrió pensar que le hubiera pasado algo malo. Después de todo, sabía que Estefanía la tenía bien resguardada, y confiaba plenamente en el cariño que ella le tenía a la abuelita. Aunque estuvieran fuera del país, seguro seguían en contacto. Si algo grave sucedía, Estefanía sería la primera en avisarle. Al final de cuentas, él era el único pariente de Estefanía en el país.
Los demás de la familia Navas ni contaban.
Además, la empresa estaba en plena tormenta de trabajo. Benicio tuvo que dejar a un lado la búsqueda obsesiva. Se enfocó en el trabajo, solo le pidió al chofer que, de vez en cuando, checara si la abuelita había regresado a casa.
¿Quién iba a imaginar que su abuelita desaparecería así?
Estefanía tampoco contestaba sus llamadas. Benicio no tenía idea de lo que había pasado, solo podía suponer todo tipo de escenarios: ¿se enfermó?, ¿se desmayó en plena calle?, ¿o alguien la estaba reteniendo?
Si estaba enferma, el hospital tendría información —le pidió al chofer que fuera a preguntar a todos, uno por uno.
Si se había desmayado en la calle o estaba en peligro, tarde o temprano alguien la encontraría, la policía se enteraría. Además, estaba seguro de que Estefanía ya había hecho la denuncia.
En cuanto a otras posibilidades, los únicos que venían a su mente eran los de la familia Navas. No se le olvidaba la cara de ambición de esos tipos, empeñados en quedarse con la casa del pueblo.
Y lo más extraño: toda la familia Navas había desaparecido también.
De verdad, esa familia era cruel. Seguro lo habían hecho para que, si ella llamaba a la policía y rastreaban el celular, no los pudieran encontrar.
Con el celular dentro de la bolsa de pruebas de la policía, Estefanía no pudo evitar que las lágrimas le brotaran. Ese era el celular con el que hablaba todos los días con su abuelita.
—Los otros tres celulares nos marcan una ubicación en un conjunto habitacional, probablemente donde se están quedando —le explicó un policía—. Ya fuimos, pero no había nadie en casa.
—No te preocupes, vamos a seguir buscando —le dijo Gilberto, abrazándola por los hombros, temiendo que se derrumbara—. Apóyate en mí.
Fue justo en ese instante que Benicio entró. Apenas vio a Estefanía recargada en el hombro de otro hombre, los celos se le subieron hasta la cabeza.
—¡Estefanía! —gritó, y la jaló del brazo, separándola de Gilberto.
El tirón le dolió a Estefanía en la muñeca. Se le notó el fastidio en la cara, y le espetó:
—¿Qué te pasa? Mejor no empieces con tus locuras, porque no tengo cabeza para tus dramas. ¡Ahorita no es momento!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....