Noel observaba a los hermanos desde un costado. Sabía que no era el mejor momento para tener ese tipo de pensamientos, pero no pudo evitar sentir un poco de envidia por Gilberto. Él podía cargar a Estefanía en su espalda sin ocultarlo, podía consolarla abiertamente.
Nunca antes Estefanía se había permitido llorar así, sin tapujos, en presencia de alguien más.
Jamás recibió el cariño de sus papás, así que tampoco tenía “permiso” para llorar frente a ellos. Mucho menos frente a su abuela, porque no quería preocuparla.
Durante los cinco años que estuvo casada con Benicio, tampoco se atrevió a llorar. Temía que él se molestara o que sintiera que le añadía preocupaciones. Siempre pensó primero en que él estuviera bien…
Cuando por fin llegaron a la estación de policía, Estefanía ya había logrado calmarse por completo.
Les contó a los oficiales todo lo que había pasado. Confirmó que su abuela estaba de regreso en Puerto Maristes, y que había ido junto con sus padres.
Aun así, le preocupaba que la policía no aceptara levantar el reporte, porque la abuela regresó acompañada de su hijo, su nuera y su nieto; temía que eso no cumpliera los requisitos para denunciar una desaparición. Pero insistió en que tanto sus padres como su hermano estaban incomunicados.
Los policías la ayudaron a revisar los registros de vuelo y confirmaron que los cuatro sí habían aterrizado en Puerto Maristes. Estefanía anotó los números de teléfono de cada uno y los entregó. Volvió a intentar llamarlos, pero nadie contestó.
Al final, la policía aceptó levantar el reporte y le prometió que harían lo posible por localizarlos. Le pidieron que por ahora regresara a casa, y que si había cualquier novedad, la contactarían de inmediato.
Saber que la policía estaba buscando la tranquilizó un poco. Después de agradecerles, Estefanía y los demás se retiraron. Ella también pensaba mover cielo y tierra por su cuenta; ahora todos debían unirse para encontrar a su familia.
Cuando salieron de la estación, Estefanía pensó que iban a pedir un taxi. Pero en la banqueta, había un carro estacionado que parecía estar esperándolos.
Apenas salieron, un hombre de mediana edad bajó del carro y los llamó:
—Gabriel, señor, adelante, por favor.
Estefanía se quedó confundida. No tenía idea de quién era “Gabriel señor”. Pero Gilberto sí reaccionó.
Gilberto, un poco apenado, se volvió hacia ella para explicarle:
—Fani, es una historia larga, después te la cuento bien. Soy yo: Gilberto y también soy Gabriel Rossi. Aunque prefiero que me digan Gilberto. Este es el señor Mateo; puedes llamarlo así.
Luego planteó el plan del día:
—Vamos a comer algo, luego llevamos al señor Noel a descansar. Y después… —miró a Estefanía buscando su aprobación—. Yo pensaba quedarme en la casa de mi abuela, pero con todo esto, creo que es mejor quedarnos en la ciudad para buscar a los demás. ¿Te parece si nos hospedamos en un hotel juntos?
Aunque fuera sin ganas, terminó toda la pequeña porción que le sirvieron.
Después, siguieron el plan de Gilberto y acompañaron a Noel de regreso.
Antes de bajar, Noel se mostró algo incómodo. No le parecía bien irse a dormir a un hotel mientras seguía preocupado por la abuela.
—Estefanía, cualquier cosa que sepas de la abuela, por favor házmelo saber. Yo también voy a hacer todo lo posible para encontrarla.
En el fondo, Noel sentía un peso en el pecho. Su hermana siempre había estado pendiente de la abuela, y aun así, algo había salido mal justo delante de sus ojos.
—Perdón —dijo Noel, cabizbajo.
Estefanía, que había pasado el día en una especie de niebla, por fin reaccionó y entendió lo que Noel quería decirle.
—¿Cómo puedes decir eso? Yo y la abuela ya les hemos causado bastantes líos. Al contrario, yo debería agradecerte a ti.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....