Por fin, desde dentro de la habitación se escuchó una voz ronca:
—No...
¿Se habrá enfermado?
—Señor, ¿puedo pasar? —preguntó Elvira con cautela.
—Ajá...
Cuando Elvira entró al cuarto, se sorprendió al ver que el señor seguía durmiendo. Eso ya no era nada normal.
—Señor, ¿se siente mal?
—Agua... —Benicio apenas podía hablar, la garganta le ardía y sentía como si tuviera fuego por dentro. Había dormido tan profundo que se le olvidó todo, pero al despertar, solo quería agua.
—Sí, sí, espere un momento... —respondió Elvira, saliendo rápido. Le pidió a su hija que le sirviera un vaso de agua, y luego, con la pierna aún adolorida, regresó al cuarto con el vaso en la mano, después de recordarle a Alba que se portara bien y no anduviera tocando cosas.
Benicio se incorporó a duras penas para beber, pero hasta tomar agua le resultaba un martirio; la garganta le dolía como si le estuvieran cortando con cuchillos.
Al ver la expresión de sufrimiento y la cara tan roja de Benicio, Elvira supo por experiencia que seguramente tenía fiebre. Buscó el termómetro digital y se lo acercó a la frente. Cuando vio el resultado, se alarmó: treinta y nueve punto cinco grados.
Benicio terminó el agua y volvió a recostarse. Elvira no pudo evitar decirle con cierta preocupación:
—Señor, tiene fiebre muy alta. Debería ir al hospital...
Benicio negó con la cabeza, rehusándose a moverse.
No importaba cuánto insistiera Elvira, él no quería ir. Ni siquiera aceptó que llamaran a un doctor del consultorio. Viendo que la situación se complicaba, Elvira se apresuró a buscarle medicina. Por suerte, tenía algo de experiencia: había criado a su hija sola y además llevaba cinco años cuidando a Estefanía, así que sabía lo básico de primeros auxilios. Revisó el botiquín y le dio lo necesario.
Benicio, medio aturdido, se tomó la medicina y antes de volverse a dormir, le pidió:
—Dile a la señora que esta noche duerma en la habitación de visitas... No quiero contagiarla...
Elvira se quedó callada un momento.
—Señor, ya está la comida. ¿Quiere comer algo? —preguntó Elvira en voz baja.
Benicio no tenía hambre. La garganta aún le dolía como si la tuviera en carne viva, y tragar cualquier cosa era un suplicio.
—¿Y tú? ¿Por qué viniste? —Benicio, ahora más lúcido, se acordó de preguntarle. Aun así, su voz salía ronca.
Elvira entonces le explicó que había ido para recoger sus cosas.
—¿Recoger? —Benicio arrugó la frente—. ¿A dónde te vas?
—Yo... necesito buscar otro trabajo.
—¿Ya no vas a cuidar a la señora? —insistió Benicio, frunciendo aún más el entrecejo—. ¿Es porque te parece poco el salario? ¿Quieres que te pague más?
—No, no, no... —Elvira movió las manos, negando varias veces—. No es por eso, señor. Es que... la señora ya no va a regresar...

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....