—Señora, es demasiado—. Elvira dudó antes de aceptar el dinero, apartando la mano.
—Tienes que aceptarlo—, insistió Estefanía—. Vas a estar dos o tres meses sin poder trabajar; aunque sea como compensación por el tiempo que no podrás laborar, tienes que recibirlo. Y si en el futuro necesitas algo, no dudes en decírmelo. Aunque ya no esté en Puerto Maristes, haré lo posible por ayudarte en lo que esté a mi alcance.
Estefanía no se quedó mucho tiempo en el hospital antes de que sonara su celular: era Benicio.
Apenas contestó, él preguntó directo:
—¿Dónde estás?
—Estoy en el hospital, vine a ver a Elvira. ¿Tú estás en casa?—. Un leve nerviosismo la recorrió. ¿Habría descubierto ya los papeles del divorcio?
—Sí, llegué y no te encontré. ¿Cuándo terminas? Paso a recogerte.
—Oh, ya casi acabo—. Estefanía soltó el aire. Seguramente aún no había visto los documentos.
—Entonces espérame ahí, ya voy para allá. No tardo.
—Está bien—. Ella pensaba irse ya, pero al final decidió esperarlo. Además, ¿desde cuándo Benicio salía tan temprano del trabajo?
—¿Era el señor?—preguntó Elvira, curiosa.
Estefanía asintió:
—Si algún día necesitas ayuda, también puedes buscarlo a él. Benicio… La mayoría de las veces está dispuesto a echar la mano.
En el fondo, Benicio no era mala persona. Mientras no se tratara de Cristina, siempre estaba dispuesto a ayudar. Y ahora, considerando el problema que Elvira tenía en su pueblo, nunca estaba de más tener un respaldo.
Elvira entendía esa situación y asintió con una sonrisa agradecida.
—Gracias, señora. De corazón le deseo que sea muy feliz.
—Lo seré, claro que sí—, respondió Estefanía con determinación—. Por eso me voy de Puerto Maristes y dejo todo esto atrás: para buscar mi propia felicidad.
El hospital no quedaba lejos de su casa, así que Benicio llegó en menos de veinte minutos. Entró directo al cuarto, saludó a Elvira y aprovechó para verla un momento.
Como ya quedaba poco tiempo para visitas, Elvira los animó a regresar.
—Váyanse tranquilos, y si necesito algo, me comunico—.
—Entonces nos despedimos por ahora. Si te hace falta algo, llámanos—. Benicio tomó la mano de Estefanía y salieron juntos de la habitación.
Pero antes de irse, Estefanía se dirigió a la ventanilla de pagos.
—Déjame hacerlo yo—. Benicio sacó su celular para escanear el código—. ¿No tienes suficiente para la cuenta del hospital?
Benicio la miraba con una mezcla de diversión y ternura.
—Contigo no hay reglas que valgan.
Así era Benicio: siempre con dos caras.
Estefanía escogió pescado frito con arroz, tamal de camarón, pato relleno, arroz con cangrejo, y al ver que había empanadas fritas, pidió una orden. También agregó pasta con cebollín, y justo al pasarle la carta a Benicio, se antojó y pidió carne de cerdo en salsa dulce, más arroz blanco.
Benicio soltó una carcajada.
—¿Tanto te gusta la carne de cerdo en salsa dulce?
—¡Claro que sí! Aunque casi nunca la como.
—Yo pensé que todas las que estudian danza viven cuidando la figura y no se dan estos gustos—. Miró la selección de platos y se rio otra vez—. Arroz con cangrejo, arroz blanco, empanadas, pasta… Parece junta de carbohidratos, ¿eh? ¿Crees que entre los dos podamos con tanto?
—El arroz con cangrejo es mi favorito, y el arroz blanco es para mezclar con la salsa de la carne—. Estefanía explicó. Además, la pasta y las empanadas eran un antojo porque sabía que no las probaría en mucho tiempo.
—¿No prefieres comer cangrejo directo? ¿Uno grande?
—No, no me gusta pelarlos—. Esa noche, ella estaba decidida a comer lo que se le antojara.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....