Todavía se sentía insegura. El corazón le seguía latiendo con fuerza y un escalofrío recorría su cuerpo. Cuando Noel le preguntó si estaba bien, ella apenas pudo asentir con la cabeza; sus manos aún temblaban levemente.
El lugar donde Noel la había sujetado con fuerza, la muñeca, se había puesto roja. Sentía un cosquilleo intenso, un dolor persistente que no se le quitaba.
—¿Cómo fue que apareciste justo ahora? —preguntó Estefanía, incapaz de ocultar su desconcierto.
Resulta que en ese momento era la temporada de maduración de la ciruela en la provincia vecina. Esta fruta, aunque barata, era la favorita de la madre de Noel. Y aunque gracias al dinero y las conexiones de la señora Roldán podían conseguir cualquier cosa con facilidad, Noel insistía cada año en ir él mismo a recoger las ciruelas frescas para su mamá, como una muestra de cariño.
Por eso, la noche anterior había ido al huerto de ciruelas. Se pasó la madrugada recolectando las más frescas y, por la mañana, regresó a Puerto Maristes. Compró un boleto de avión para regresar ese mismo día a Nube de Sal, pero antes de irse, pensó en Estefanía. Quiso aprovechar el viaje para llevarle un par de cajas y que pudiera probar la fruta. Sin embargo, cuando llegó a su edificio y trató de llamarla, nadie contestaba al celular.
Justo en ese momento, vio a alguien salir del elevador cargando una caja grande. Noel, con sus cajas de ciruelas al hombro, aprovechó para entrar.
Él sabía más o menos en qué piso vivía Estefanía. Subir así, sin avisar, podría parecer atrevido, pero la fruta no iba a durar mucho, así que pensó que, aunque ella no estuviera, podría dejarla con la empleada y que la guardara en el refrigerador.
Pero no pudo subir como esperaba.
Un niño que vivía dos pisos abajo de Estefanía acababa de volver y usó su tarjeta para activar el elevador. Noel se coló con él, pero al final tuvo que subir los últimos pisos por las escaleras de emergencia.
Desde ahí, Noel siguió llamando a Estefanía, pero ella nunca respondió el celular. Incluso llegó a escuchar el tono de llamada sonando dentro del departamento.
Notó que la puerta del departamento de Estefanía estaba entreabierta. El celular de ella sonaba adentro y, aunque llamó varias veces desde el umbral, nadie respondía. Algo le pareció extraño.
Entonces vio que el pedido de comida seguía afuera, sin que nadie lo hubiera recogido. En ese instante, Noel entendió que algo no cuadraba: los dos tipos que acababan de salir del elevador llevaban una caja enorme y uno de ellos vestía el uniforme de la empresa de entregas.
Noel bajó a toda prisa y los siguió, pero cuando llegó al exterior del edificio, ya no estaban.
Por eso, mientras tenía las manos a la espalda, le devolvió la señal, dejándole claro que había entendido.
Después tuvo que escuchar todos los disparates de Benicio y los bandidos. En cuanto Cristina fue empujada hacia Benicio y los otros se distrajeron, Noel repitió el gesto: estaba listo. Entonces, Estefanía dio un salto hacia atrás, extendiendo los brazos. En ese instante, Noel, colgado boca abajo, la sujetó.
Gracias a la coordinación de ambos, ella logró impulsarse y dar una voltereta en el aire, cayendo justo sobre la espalda de Noel. Era un movimiento tan arraigado en ellos que, aunque la situación era caótica y los años habían pasado, no fallaron. Además, él había instalado una red de seguridad en el décimo piso. Si algo salía mal, solo habría caído sobre la red.
—Vamos, primero te llevo a tu departamento y después te compro algo para comer —dijo Noel.
—¿No tienes que regresar a Nube de Sal? —preguntó Estefanía, dudando. Si su vuelo era al mediodía, ya debía haberse ido.
—No te preocupes, ya no llego. Mejor me voy en la tarde —contestó Noel, sonriendo de oreja a oreja. Sus dientes blancos brillaban bajo el sol, dándole un aire despreocupado y genuino.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....