Estefanía levantó la cabeza y miró directo a su papá, como si dijera: “¡Atrévete a pegarme!”
Olivia le sujetó la mano a Marcelo, sin dejar de lanzarle miradas para hacerlo entrar en razón. Le estaba diciendo con los ojos: “Ya no le pegues, la niña ya creció, tiene su dignidad.”
Marcelo sí entendió la indirecta de Olivia, aunque para él no era tanto porque la hija hubiera crecido, sino porque las cosas ya no eran como antes. Ahora, su hija era la esposa del jefe y su familia todavía necesitaba la ayuda de don Benicio.
Marcelo, respirando agitado, tuvo que tragarse la rabia.
Olivia, con toda la actitud de madre, le dijo a Estefanía:
—Estefanía, tu papá y yo te criamos hasta ahora, mínimo deberías tener un poquito de gratitud en el corazón.
—¿Ustedes me criaron? —replicó Estefanía—. ¿Me dieron de comer? ¿Me pagaron la escuela? Desde que tengo memoria, quien me sacó adelante fue mi abuelita.
Olivia se quedó trabada, roja de la vergüenza.
—¿No eres hija nuestra? ¡Sólo por haberte dado la vida ya deberías estar agradecida! Si no fuera por nosotros, ¿crees que estarías aquí? Nada más por eso, hoy deberías honrar a tu papá.
—¿Ah, sí? —Estefanía giró la cabeza y miró a Ariel—. Si es tan importante lo de haber dado la vida, ¿cuánto te dio hoy tu adorado hijo? Yo, si quieres, hago lo mismo que él y ya.
Ariel se puso rojo y se hizo el desentendido.
—¿Y yo qué tengo que ver? No me metas en esto.
—¿Cuánto te dio? Anda, dilo, que seguro fue nada —remató Estefanía, sabiendo perfectamente la respuesta.
Marcelo ya estaba tan enojado que su cara parecía un tomate.
—¿Cómo lo vas a comparar contigo? ¡Él se ha partido el lomo para emprender! Y ahora que va a casarse, tampoco te pedimos mucho, sólo que nos ayudes con lo de la casa, como lo mencionamos la vez pasada.
—Eso, Estefanía, tu hermano no es como tú —Olivia se metió de nuevo, con su típica cantaleta—. Tú tuviste suerte, te casaste bien. Ni siquiera es que hayas tenido que esforzarte como otros que se la pasan toda la vida luchando y no consiguen lo que tú tienes. No puedes estar pensando todo el tiempo en cuánto te ha dado Benicio, no es que él tenga que hacerlo todo por ti. Deberías apoyar a tu verdadera familia, nosotros somos tu familia.
A Estefanía ya hasta le daban ganas de reír por lo descarados que eran.
La abuelita, temblando de coraje, apenas pudo decir:
—¡Mírenlos nada más! ¿Así pretenden ser padres? Con razón... con razón... Si no pueden tratar igual a sus hijos, ¿por lo menos podrían dejar de cargarle la mano a su hija?
Olivia torció la boca, a punto de llorar.
—Mamá, no seas tan injusta, ¡de plano ya ni disimulas tu favoritismo! ¡Acuérdate que Ariel es tu nieto de sangre! ¿Y tú de verdad prefieres a tu nieta antes que a él?
La abuelita ya ni podía contenerse.
—¿Nieto de sangre? ¿Y entonces por qué no lleva mi apellido?
—¿A poco no eres parte de la familia Navas? —Olivia le puso el ojo encima y, de repente, se le iluminó la cara—. Mamá, ¿no será que tienes otro viejito por ahí? Si no, ¿por qué dices esas cosas?
Marcelo también la miró con sospecha.
Estefanía seguía sin creérsela.
—¿Ahora con qué vas a salir?
—¿Así hablas con los mayores? ¡Mocosa! —reviró Marcelo, ya sin filtro.
Estefanía solo resopló.
Olivia, mientras tanto, arrimó la canasta que habían traído.
—Mira, de verdad venimos a ver a mamá. Ariel dice que todos estos años han sido difíciles para ti, así que, en tu cumpleaños, te toca que te consientan. Hoy yo hago la comida y nos la pasamos juntos como familia.
La abuelita, que ya se sabía de memoria las mañas de esa pareja, ni se molestó en disimular su desconfianza.
—No hace falta, llévense su comida y cómansela ustedes.
—Ay, mamá, qué cosas dices, ¿para qué tanta formalidad? Yo me voy a la cocina —dijo Olivia, ignorando las protestas de Estefanía y la abuelita, y se fue con todo y canasta a la cocina.
La abuelita ya estaba grande y Estefanía tenía el pie lastimado, así que no lograron detenerla.
—Fani, mejor déjalos aquí. Vámonos nosotras —dijo la abuelita, prefiriendo evitar la pelea.
—¡Mamá, no seas así! Tu hijo, tu nuera y tu nieto vinieron a verte, ¿y tú te vas? ¿No piensas en lo mal que me siento? ¿Ya no me quieres? ¿Ni a Ariel? —Marcelo fingió que se limpiaba los ojos, como si de verdad le doliera.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....