—¡Ay, caray! —La abuela se quejó, incómoda. No le asustaba casi nada, pero lo que más temía era quedar mal frente a Benicio y, de paso, arrastrar a Estefanía en la vergüenza.
Benicio se levantó de inmediato.
—No pasa nada, abuela, no pasa nada. Mire, solo hay que limpiarse un poco y ya —dijo con una sonrisa tranquilizadora.
En el restaurante había toallas húmedas, así que Benicio tomó una y con mucho cuidado limpió las manos y la comisura de los labios de la abuela, dejándola impecable. Lo que quedó en la ropa, la abuela prefirió limpiarlo ella misma con unas servilletas.
En cuestión de segundos, la abuela ya lucía como si nada hubiera pasado.
Con una mirada apenada, la abuela le dijo a Benicio:
—Hijo, te estoy dando mucha lata.
—¿Y cómo dice eso, abuela? —respondió Benicio, nostálgico—. Yo también crecí con mi abuela, ¿sabe? Y siempre he pensado que me gustaría poder cuidarla unos años más…
En ese instante, la emoción de Benicio era genuina.
...
En el pasillo que conectaba con los salones privados del restaurante, las siluetas de Cristina y Gregorio se asomaron por la esquina, apenas visibles.
—Beni siempre ha sido de corazón blando —comentó Gregorio—. Aunque Estefanía no sea la mejor nieta, él trata a la abuela de Estefanía con un cariño que parece estar compensando lo que no pudo vivir con la suya.
—Sí, Beni es muy entregado —asintió Cristina, aunque en su mirada cruzó una sombra de resentimiento—. Cuando yo ayudaba de voluntaria en el hospital y lo apoyaba para cuidar a su abuela, era igual de atento. Ahora, simplemente ha pasado a cuidar a la abuela de Estefanía como si fuera la suya.
—Tú también eres de buen corazón. Si no, ni te hubieras metido de voluntaria a cuidar a los viejitos —dijo Gregorio.
Pero Cristina ya estaba en otro mundo. Lo que Gregorio decía apenas le llegaba; su mirada saltaba de un sentimiento a otro, mezclando emociones difíciles de descifrar.
...
Mientras tanto, Benicio seguía en la mesa, paciente y servicial.
Cortó la carne para la abuela; cuando llegó la pasta, como la abuela no podía comer tanto, él se sirvió la mitad para ayudarla. Al llegar el postre, separó con esmero la parte de helado.
Estefanía lo miraba de reojo. La verdad, se sentía inútil. Al final, la que había sugerido traer a la abuela a probar “cosas nuevas” había sido ella, pero Benicio había terminado haciéndolo todo.
Aburrida, Estefanía metió la cucharita en el helado, pero Benicio la detuvo.
—Mejor no lo comas —le advirtió, lanzándole una mirada significativa.
Benicio no quiso decirlo en voz alta, quizá para no alertar a la abuela, pero Estefanía entendió al instante. Tenía razón; le faltaban pocos días para salir y no valía la pena arriesgarse. Cambió la cuchara y probó el pastel en vez del helado.
Benicio, mientras tanto, se terminó el helado solo.
Estefanía lo miró con recelo.
Media hora después, llegaron al portón de la casa.
Benicio bajó primero y ayudó a ambas a descender.
—Gracias por todo, que tengas un buen camino de regreso —le dijo Estefanía, lista para cerrar la puerta del jardín.
Pero Benicio apoyó la mano en el portón, impidiendo que lo cerrara, y la miró con una mezcla de emociones.
—¿Ya me estás corriendo? ¿No piensas invitarme a pasar? —preguntó, medio en serio, medio en broma.
Con la abuela todavía en el patio, Estefanía decidió no engancharse en una discusión. Mantuvo el rostro serio, pero el tono fue educado.
—Según tú, tienes cosas importantes que hacer. Mejor vete, no te quito más tiempo.
Luego se inclinó hacia él, bajando la voz para que solo él la oyera.
—Apúrate con tus pendientes, que el plazo del acuerdo se acaba pronto. No olvides que tienes que vender los regalos y la casa de Cristina para juntar el dinero.
Benicio no se movió; seguía bloqueando la puerta, mirándola con intención.
—Sra. Téllez, no vaya a ser que solo recuerdes tus derechos y te olvides de tus obligaciones.
Estefanía parpadeó, desconcertada. ¿Obligaciones? ¿A qué se refería ahora este sujeto?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....