Estefanía estaba convencida de que Benicio sí había comido fuera de casa. ¡No podía creer que su Cris hubiera pasado un mal rato y él ni siquiera intentara consolarla como se debe!
—Elvira ya está dormida, por favor no la molestes. La señora también necesita descansar, ¿sabes? —le soltó, firme, mientras avanzaba delante de él.
—¿Y cuándo dije que iba a molestar a Elvira? Tú eres la Sra. Téllez, ¿me puedes dar aunque sea un vaso de leche? —le respondió él, siguiéndola de cerca.
—La leche está en el refrigerador, si tienes manos, tú mismo puedes sacarla.
—Pero quiero tomarla caliente, ¿no puedes calentarme un poco?
Estefanía se giró de golpe.
—¿No tienes manos o qué? Si hasta le cocinaste a tu Cris, ¿y no puedes calentar tu propia leche?
Ahora estaban frente a frente.
Los ojos de Benicio tenían un brillo extraño, indescifrable.
Estefanía jamás se imaginó que él de repente le agarraría la cara, con una sonrisa divertida en los labios.
—Cuando las mujeres se ponen celosas, de verdad son imposibles. ¿Yo no te he cocinado nunca? ¿Quién preparó la comida en casa de la abuela?
Estefanía le apartó la mano de un manotazo. ¡Ella juraba que no estaba celosa! ¡Solo tenía ganas de dejarlo callado!
Pero en ese instante, él la sujetó por la cintura y la llevó directo a la cama.
—¿Y en la prepa? ¿Nunca probaste mis piernas de pollo? —le dijo, mientras la tenía contra el colchón, el aliento a alcohol llenando el aire entre los dos.
Otra vez había bebido. Así que por eso andaba tan raro.
—¡Sinvergüenza! ¡Esas piernas de pollo se las diste al perrito! —Benicio la miraba con una mezcla de reproche y nostalgia.
—¡Ya basta! —protestó Estefanía, incómoda—. ¿Ahora quieres hablar de la prepa? ¿No que según yo en esa época me la pasaba detrás de ti? Ya no quiero saber nada de eso. —Se tapó la cara con las manos—. No me acuerdes de la prepa, ya lo olvidé.
Benicio seguía encima de ella, a menos de diez centímetros, con esos ojos oscuros, intensos.
—¿De veras lo olvidaste?
—Sí —dijo ella, sin ganas de volver a pensar en eso.
Él le apartó el cabello de la cara con dedos impregnados de olor a alcohol y le sostuvo la cara entre sus manos.
—No me extraña que Gregorio diga que cuando una mujer se pone celosa, puede voltear el mundo de cabeza —suspiró—. Sigue con tu terquedad si quieres.
—Benicio —le contestó ella, palabra por palabra—, te lo repito: no estoy celosa.
Él soltó una risa, dudando de sus palabras.
—Benicio, escúchame bien. Solo se ponen celosos los que todavía aman de verdad —murmuró, mirando el techo, la mente llena de recuerdos. Como si en la blancura del techo flotaran los años bajo el árbol de guayabo, las tardes de tamales, los chicos y chicas riendo al pie de la plaza—. Benicio, ya no te amo.
En el fondo solo sentía una nostalgia suave, como un último regalo para la chica ingenua que, durante doce años, lo había amado tanto. Era hora de despedirse.
—Adiós, yo de hace doce años. Hoy, por fin, te digo: te equivocaste, pero ya corregí el rumbo.
—¡Boba! —Benicio le revolvió el cabello, sin creerle nada—. Me voy a bañar.
Se levantó y desapareció en el baño. Estefanía, agotada, cerró los ojos y se acomodó para dormir.
Apenas terminó de publicar, Jerónimo comentó:
[¿Entonces por salvar al perrito fue que…?]
Estefanía no alcanzó a responder cuando Jerónimo le mandó una captura de pantalla de la publicación:
[¿Fue por esto?]
Sí.
Respondió Estefanía.
[¿Te puedo llamar?]
Estefanía decidió marcarle ella primero.
Era la primera vez en cinco años que escuchaba la voz de Jerónimo. Al oír que del otro lado alguien decía “Estefanía”, sintió una emoción rara, como si la distancia de los años se esfumara.
—Soy yo. Estoy bien, de verdad. Todo eso ya quedó atrás.
Apenas terminó de hablar, escuchó un ruido detrás de ella: Benicio salió del baño y se acostó en la cama.
—Estefanía, no sé cómo decirlo…
Jerónimo apenas comenzaba a hablar cuando Benicio se pegó a la espalda de Estefanía, la abrazó por la cintura y le susurró con voz baja:
—Sra. Téllez…

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....