Estefanía observó cómo Benicio y Cristina, tras un brevísimo momento incómodo, se adaptaron enseguida a sus nuevos roles. Ambos platicaban y reían con los socios del proyecto, como si nada, tan naturales que parecían hechos el uno para el otro.
Qué bien se ven juntos…
Con ese pensamiento amargo, Estefanía sacó el celular y tomó una foto de la escena. Se dio la vuelta para marcharse, pero el dolor punzante que sentía en el pecho no se fue. Era como si una aguja se le hubiera clavado justo en el corazón, y de tan fuerte que era, hasta la punta de la nariz le ardía.
Justo cuando estaba a punto de salir del centro comercial, alguien la llamó:
—¡Estefanía!
Al voltear, vio a una persona bajando por la escalera eléctrica, agitándole la mano con energía.
¡Era la maestra!
¡Su maestra de la academia de danza de hace años!
—¡Maestra Montoya! —exclamó Estefanía, sorprendida y emocionada.
La señora Montoya bajó casi corriendo por la escalera, se acercó y le tomó ambas manos, igual de emocionada.
—¡Sabía que eras tú! Te vi desde lejos y pensé: esa es Estefanía. ¿Cómo has estado? ¡Ya pasaron cinco años desde la última vez que nos vimos!
El corazón de Estefanía se encogió.
Cinco años… y en ese tiempo, su vida se había venido abajo. ¿Qué cara tenía para ver a su maestra después de todo lo que pasó?
—¿Tienes prisa? Si no, vamos a tomar algo por ahí, platicamos un rato —sugirió la maestra, sin soltarle la mano.
No tenía prisa.
Antes, seguro habría inventado cualquier pretexto para evitar a la gente del mundo de la danza, por vergüenza y dolor. Pero desde que volvió a mirar esas fotos bailando en su celular, algo se había roto en esa oscuridad donde vivía. Como si una grieta dejara pasar la luz.
De pronto, quería ese rayo de esperanza.
Asintió, conteniendo las lágrimas.
—Claro, maestra.
Sin decir más, la maestra la llevó hasta una cafetería de inspiración inglesa en el primer piso, justo en el centro del centro comercial.
Se acomodaron en una mesa junto a la ventana. Estefanía, nerviosa, preguntó:
—¿Y los demás? ¿Cómo están todos los compañeros? Hace tanto que no sé nada de ellos… Salí de todos los grupos y me alejé de ese mundo.
La señora Montoya la miró con atención.
La maestra Montoya aplaudió de inmediato:
—¡Eso es todo! Sabía que no me ibas a fallar. ¡Mis alumnas son unas guerreras! Por cierto, justo estamos organizando una gira por Europa. ¿Por qué no vienes con nosotros? Así vas adaptándote a la vida europea y te preparas para tu aventura.
—Pero yo… —Estefanía miró sus piernas. Ya no podía bailar, ni siquiera caminar como antes. Su posgrado era de teoría, no de práctica.
—¿Y quién dijo que no puedes? Si no hubiera pasado aquello, tú ya serías parte del grupo juvenil de danza. Esta vez, vente como apoyo: puedes ayudar tras bambalinas, encargarte del vestuario, maquillaje, lo que sea.
La maestra lo dijo con tanta seguridad, que no la vio jamás como una inválida.
Estefanía soltó una risa sincera. Le encantaba sentirse así: útil, capaz, sin que nadie la mirara con lástima. Si no podía bailar, igual podía hacer muchas otras cosas. No ser bailarina no significaba ser inútil.
De pronto, el celular de la maestra vibró.
—Es mi esposo. ¿Te molesta si se une a nosotras para tomar algo? —preguntó la maestra.
—Para nada —contestó Estefanía, sonriendo.
Aunque, en el fondo, sentía un poco de nervios.
Cinco años encerrada la habían alejado de la gente nueva, pero tenía claro que debía dar ese primer paso. Y lo iba a dar ahora.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....