—Abuelita —Benicio puso una cara de cachorro abandonado frente a ella—. Estefanía quiere echarme, es demasiado ruda conmigo.
Estefanía solo pudo quedarse callada. ¿Y ahora qué buscaba Benicio? ¿Por qué hacía ese espectáculo?
La abuelita soltó una risa cálida, arrugando los ojos con ternura.
—Ay, hijo, no digas eso. Estefanía solo teme que estés muy ocupado y que, por estar aquí jugando con esta vieja, descuides tu trabajo.
—Abue, no estoy ocupado, estoy de vacaciones —respondió él, y no se supo de dónde, sacó una baraja de cartas.
A Estefanía le costaba creerlo: Benicio realmente se quedó a jugar cartas con la abuela, y hasta la jaló a ella para que se uniera.
Así, entre risas y bromas, pasaron una hora. Cuando el cansancio comenzó a notarse en los rostros, dieron por terminada la partida y cada quien se fue a tomar su siesta.
Estefanía no sabía si Benicio tenía la costumbre de dormir al mediodía. En casa casi nunca lo veía, parecía que nunca se le acababa la pila.
Ella se quedó dormida hasta las cuatro de la tarde.
Al despertar, todavía adormilada, escuchó voces que venían de afuera. Puso atención. Era Benicio platicando con la abuelita.
¿Todavía seguía ahí?
Se levantó, frunció el ceño y salió. Al asomarse al patio, lo vio ayudando a la abuela a armar un soporte para las rosas trepadoras.
Las rosas que la abuelita había plantado estaban creciendo sin control desde que el clima se puso cálido. Si armaban un soporte, podrían enredarse alrededor y formar una especie de muro de flores.
Benicio tenía las mangas enrolladas hasta los codos, los pantalones y los zapatos llenos de tierra. El armazón de madera ya estaba listo. Ahora, con paciencia, iba amarrando las ramas de las rosas al soporte mientras la abuela le indicaba cómo hacerlo.
El sol de las cuatro aún pegaba fuerte. El sudor le empapaba el cabello, que caía desordenado sobre su frente.
—Abue, hace mucho calor, suba a la casa, yo termino aquí —dijo, mostrando varios arañazos sangrantes en los brazos.
Estefanía también temía que la abuelita se insolara, así que bajó los escalones y alzó la voz:
—Abue, suba de una vez.
Benicio, al oírla, se giró y le apuntó con el dedo:
—Ten cuidado, no te acerques, quédate ahí, yo ya casi termino.
Dijo que ya casi acababa, pero aún se tardó como media hora más. Cuando por fin entró a la casa, ya no quedaba ni rastro del Sr. Benicio elegante y bien vestido.
La camisa tenía manchas oscuras y amarillas, la cara salpicada de tierra, los brazos y manos marcados por las espinas y los palos de bambú. Los pantalones y zapatos estaban empapados y llenos de lodo, aunque se los había lavado, seguían viéndose sucios.
Esa imagen de él le recordó a aquel chico de hace años, el que no podía encender la fogata y terminó todo tiznado en el campamento.
Si no fuera por todo lo que había pasado en estas semanas, si las cosas siguieran igual, quizá así, con él y ese estilo de vida sencillo, ella habría sido muy feliz...
Lástima...
No, en realidad no era una lástima. Así era mejor.
Pero en cinco años, él nunca se había quedado a dormir.
Benicio siempre ha sido muy especial con su ropa. Cuando ella le pasó la muda limpia, él la miró de arriba abajo, notando que era ropa pensada especialmente para él. Al darse cuenta de que eran modelos de hace cinco años, se quedó callado, como si quisiera decir algo, pero se lo guardó.
Estefanía no dijo nada más y se fue.
...
Esa noche cenaron en grande. Mientras Estefanía y la abuela dormían la siesta, Benicio había dejado todo listo. Ahora la abuela solo tenía que terminar de cocinar.
Estefanía apenas se asomó a la cocina y la abuela la corrió de inmediato.
—¡Fuera de aquí, mi niña! —le dijo la abuelita, negándose a dejarla hacer nada.
Estefanía sonrió resignada. La abuela nunca la dejaba ayudarle, siempre la cuidaba como a una niña chiquita.
Sin mucho qué hacer, regresó a la sala, ordenó la mesa y justo en ese momento, su celular vibró. Había una notificación de mensaje.
Se sentó en el sofá. Era un mensaje de la Sra. Montoya, pidiéndole que confirmara unos datos, ya iban a comprar los boletos de avión para el equipo.
Revisó la información y confirmó que todo estaba bien.
La Sra. Montoya aprovechó para platicar de otros temas y, sin darse cuenta, pasaron casi treinta minutos conversando. Cuando Benicio salió del baño, Estefanía escuchó la puerta y, de inmediato, se despidió de la Sra. Montoya. Luego, deslizó el dedo hacia la izquierda y borró todo el historial de mensajes.
Benicio se acercó justo a tiempo para ver claramente el movimiento de su mano.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
Dios mío, yo no pensé que fuera a terminar llorando así con esto, sinceramente son muy pocas las novelas que me han hecho llorar así. Me lo leí de corrido. Yo sé que con lo que hizo Benicio, el primero, ya no podían estar juntos. Pero que les dieran ese final en ambas líneas de tiempo, me hizo sentir tan mal, siempre fui muy firme odiando a personajes, pero con esto en serio fue tan difícil. Me hizo sentir de todo esa maldita novela, impotencia, rabia, tristeza, altos niveles de cortisol, osea, a muchos no les gusto el final, porque no es muy tragico aunque la protagonista puede vivir su vida. Pero literal, nunca me leí todo de corrido como una loca por necesidad de saber. Duele muchísimo, osea, hpta el que escribió esto, en serio me pegó duro. Eso sí, fue muy estresante poco más de la primera mitad, no entiendo cómo lograron hacer que sintiera compasión por el, nunca me pasó en este tipo de novelas, siempre he sido firme en no perdonar. Pero pasé derecho para leer esto, y estoy llorando como una hueva, no sé cómo recuperarme. Maldito autor! Me arden los ojos! AAAA. Puede no ser una novela clásica, pero el autor sabe manejar muy bien las emociones, dios, por un lado quería que el siguiera su vida después de redimirse, así no fuera con ella. Si estás en los primeros capitulos y lees esto me vas a llamar ingenua estúpida por sentir compasión, porque yo estaba ahí, leyendo los comentarios con rabia sin entender porqué sentían compasión por el final de el. Dios santo, ayuda, necesito tusa colectiva ahora que terminé. Nunca me había leído una novela de este género tan larga, sinceramente hubo diálogos que no me interesaban mucho o escenas repetitivas, pero creo que genera mucho impacto emocional, yo solo había llorado así por historias de perritos lptmd. Y no, no voy a olvidar lo de los primeros capítulos, pero definitivamente el Benicio de la otra línea de tiempo no se merecía eso, el sí merecía un final feliz. Ahg, porfavor, no le puedo decir a nadie que me leí casi 800 capitulos de esta mierda y no dormí, estaré esperando aquí cualquier alma entusada que quiera llorar conmigo, o consolarme. Esto de las novelas ligeras me está matando! Me aparece un anuncio random con una historia que me da rabia, y termino aquí, pero en serio que de esas historias que salen en anuncios esta es la única que me ha hecho sentir tantas cosas. No quiero leer más novelas así en mi vida! Que niveles de cortisol tan altos, me dejan calva....
Ha sido un placer, terminar esta obra tan maravillosa, montaña rusa de emoción. Gracias por escribir esta obra, varios puntos de ortografía y redacción, pero nada, muy buena....
Realmente chicas me convencen despues de tantas humillaciones de verdad esperaban que ella se quedara con benecio ese hombre era un asco de persona...
Que lástima que está trama termina con la muerte de Benicio, esperaba el perdón y la redención de Benicio al final el fué el que más dió, menos recibió y al final morir sólo y la protagonista vive feliz.. simplemente me deja un amargó de boca, en el corazón de cada persona siempre debe existir el perdón más por alguien que amantes intensamente, de repente lo deja ir..pero en fin cada escritor decide que hacer con su libro..los cisnes desde que se unen es hasta la muerte si uno de ellos muere el otro se deja morir sólo ..que este cisne ..fué mal agradecido. bro de amor con final...
En serio nadie tiene duda de quién es la niña que le dice abuela??? 🤔🤔🤔...
Benicioooo 😭😭😭...
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...