Gustavo había estado recientemente organizando la documentación para licitaciones municipales, por lo que recordaba bastante bien las empresas listadas. Se acercó a Mauricio y mencionó, "el Grupo Lemus se ha presentado a la licitación."
"¿En serio?" Mauricio le echó un vistazo a Sr. Gustavo, y sin mostrar mucha emoción, retiró su mirada y dijo con tono neutro, "Entonces vamos a inspeccionarlo detenidamente."
Gustavo asintió, "Entendido."
Mauricio se levantó de la cama, quitándose las mantas lentamente y poniéndose de pie, su pijama holgado no lograba ocultar su delgada figura. Mientras se vestía, agregó, "No hay que darles ventajas innecesarias, solo los que cumplan con los criterios se quedarán."
"Claro," respondió Gustavo suavemente.
La razón por la que Mauricio, a su corta edad, había alcanzado su posición actual era por su imparcialidad e intransigencia ante el nepotismo.
El hecho de que mencionara especialmente el realizar una inspección minuciosa, era solamente por consideración a Srta. Hernández, dándole al Grupo Lemus una oportunidad. Sin embargo, si el Grupo Lemus tenía la capacidad o no, eso ya dependía de su propia suerte.
*
Donia recibió un mensaje de texto de un número desconocido, sin firma, que simplemente decía: "Gracias".
Con una mano apoyando su frente, no preguntó quién era el remitente y después de leerlo, simplemente lo borró como si fuera un mensaje basura.
Julieta Martínez, que había estado resolviendo problemas matemáticos hasta casi enloquecer, levantó la cabeza, agotada, solo para encontrarse con alguien descansando plácidamente mientras jugaba con su teléfono.
La comparación instantánea hizo que Julieta golpeara el bolígrafo contra la mesa con frustración, "Amiga, ¿podrías por favor comportarte como una persona normal? ¡Por favor!"
¡Como si al menos pudiera considerar los sentimientos de esta conejillo de indias atrapada!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Donia: Falsa Heredera, Múltiples Vidas