Después de tranquilizarme, finalmente recuperé la calma y volví a la carretera.
Al llegar a casa, Valentina me miró con curiosidad: —¿No te fuiste antes que yo? ¿Cómo es que regresas tan tarde? Pensé que habías ido a comer con Sofía.
Negué con la cabeza. —No, había mucho tráfico, avancé lentamente.
Dejé la caja de cartón que llevaba en brazos, con los últimos objetos personales que había recogido de mi oficina.
Valentina notó que algo no estaba bien en mi humor y se acercó preguntando: —¿Estás bien? ¿Es porque vendiste la empresa y te sientes triste? Entiendo, esta marca ha sido tu esfuerzo durante años, llegar hasta aquí seguramente requirió muchísimo trabajo, y ahora venderla tan repentinamente...
—Sí, me duele un poco dejarla, pero ya está decidido, no tiene sentido lamentarse.
—Entonces tú...
—De regreso, él me llamó por teléfono —me senté en el sofá, relajándome, sintiéndome completamente agotada.
—¿Él? —Valentina se sorprendió, sus ojos brillaron—. ¿Te refieres al señor Montero?
—Sí.
—¿Qué te dijo? ¿No te habrá pedido que vuelvan? ¿O acaso descubrió lo de tu embarazo? —preguntó Valentina asombrada, mirando hacia mi vientre.
Negué con la cabeza. —Nada de eso. Vendí la empresa y le pagué todo lo que le debía. Cuando recibió el dinero me llamó para preguntar de dónde lo había sacado...
—¿Sospecha algo? —Valentina comprendió inmediatamente.
—No es que sospeche, sabe que voy a dejar Altamira.
—¿Qué? —el rostro de Valentina se tensó, mirándome con preocupación—. ¿Quieres decir que no está de acuerdo? ¿Y ahora qué harás? Ya no tienes marcha atrás...
—No pasa nada, no sabe por qué vendí la empresa, solo necesito irme pronto —volví en mí y miré a mi vieja amiga con disculpa—. Pero una vez que me vaya, te quedarás sola. El alquiler es algo elevado, podrías buscar a alguien con quien compartirlo o cuando termine el contrato, mudarte a un lugar más pequeño.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De novia abandonada a amada del magnate
Me gusto mucho muy bonita historia...
no se puede leer este capitulo...