Entrar Via

De novia abandonada a amada del magnate romance Capítulo 360

Me crucé una mirada con Lucas, quien apretó mi mano como temiendo que huyera, y nos acercamos al arroyo.

—Abuelo, he traído a mi novia a conocerte —dijo Lucas en voz baja, con tono cálido y sonriente.

Jorge se incorporó al oírnos, apartando la vista de su libro hacia nosotros.

Aunque tenía el pelo blanco, se le veía con buena salud. Su mirada transmitía una autoridad y dignidad forjadas por los años que inspiraban respeto inmediato.

—Buenos días, abuelo. Soy María.

Jorge sonrió: —María, por fin nos conocemos en persona.

Me apresuré a responder con humildad: —Me halaga, señor.

—No seas modesta. Hace más de diez años, cuando estaba al mando de las tropas en Villa Esperanza, ya había oído hablar de ti... Tan joven, y siendo una niña, demostraste valentía y astucia, salvando a Lucas dos veces. Él nunca lo ha olvidado.

Mientras recordaba el pasado, Jorge apartó la manta de sus piernas.

Lucas entendió de inmediato y se acercó para ayudarlo.

—En aquella época, fui con Lucas a dar las gracias, pero solo vimos a tus familiares, no a ti —continuó Jorge, su rostro severo suavizándose con una sonrisa— Me dijeron que estabas asustada, escondida en tu habitación.

Me sorprendió que a su edad conservara una memoria tan clara.

Asentí varias veces: —Tiene muy buena memoria. Es cierto, vi por la rendija de la puerta a varios hombres con uniforme militar y me asusté. No me atreví a salir, aunque mi abuela me dijo que usted era muy amable y que había traído muchos regalos.

El anciano volvió a sonreír e hizo un gesto con la mano: —Vamos, entremos a charlar.

Lucas seguía ayudando al anciano, pero se giró para sonreírme como diciendo: "¿Ves? Te dije que el abuelo era accesible y que le caerías bien".

En ese momento pensé lo mismo y me sentí más tranquila.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: De novia abandonada a amada del magnate