Me quedé mirándolo fijamente.
La luz de la mañana se filtraba por la ventana, iluminando sus facciones con destellos dorados que hacían brillar sus ojos de manera cautivadora.
Con esa sonrisa en sus labios y sus rasgos perfectos, desde su rostro hasta su cuello, todo en él irradiaba un encanto irresistible.
Sentí un calor en el pecho, mezcla de emoción e inquietud, y las palabras salieron solas: —¿Qué harás si Jorge no me acepta y se opone a nuestra relación?
Últimamente, muchos detalles me sugerían que Jorge podría convertirse en un obstáculo entre nosotros.
Lo había estado pensando toda la noche sin encontrar solución.
Lucas volvió a sonreír, como si no le preocupara en absoluto: —Si eso pasara, ¿qué harías tú? ¿Terminarías conmigo de inmediato?
Me sentí incómoda, sin atreverme a responder.
Porque realmente lo había considerado.
La misma mano que antes me había dado palmaditas en la cabeza ahora me pellizcó suavemente la mejilla, con un gesto que mezclaba advertencia y frustración.
—Te lo advierto, ¡ni se te ocurra mencionarlo! ¡Aunque lo propongas, no lo aceptaré!
—¿Y qué harás entonces? ¿Te enfrentarás a tu familia por mí?
Sabía que los Montero eran una familia muy unida, que se cuidaban y querían entre sí, no como los Navarro, donde éramos peor que enemigos, incapaces siquiera de mantener una conversación normal.
No quería que Lucas arruinara su relación familiar por mi culpa.
No podría soportar ese tipo de amor.
Ni cargar con esa culpa.
—Lo convenceré —respondió Lucas.
—Pero ¿y si no puedes conven... mmm... —Intenté seguir preguntando, pero no me dejó terminar, inclinándose para silenciarme con un beso.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De novia abandonada a amada del magnate
Me gusto mucho muy bonita historia...
no se puede leer este capitulo...