Entrar Via

De novia abandonada a amada del magnate romance Capítulo 305

—Ya está... Jimmy nos está mirando, se está riendo de ti —bromeé, alzando la barbilla porque me abrazaba muy fuerte.

Solo entonces me soltó, me pellizcó la mejilla y subió al auto.

Lo vi alejarse con una sonrisa en los labios, anticipando con ilusión nuestro encuentro de la noche.

Al darme la vuelta para ir al estacionamiento, alcé la vista y me encontré con la última persona que quería ver.

Antonio.

Sentado en su silla de ruedas, empujado por su secretario, venía hacia mí.

Me quedé paralizada, mi expresión se ensombreció mientras pensaba rápidamente en el motivo de su visita.

Pasado mañana comenzaba el juicio de mi caso contra Claudia.

Seguramente venía por eso.

El atardecer caía y el viento frío soplaba.

Su expresión era más sombría que el cielo en ese momento.

—María, eres una sinvergüenza. Todo internet te está insultando y tú te atreves a mostrar tu amor en público —se detuvo a unos pasos de mí, sus palabras destilaban veneno.

Pero después de tantos días escuchando insultos mil veces peores, ya no me afectaban.

Me reí con frialdad:

—¿Qué pasa? ¿No te basta con incitar a la gente a insultarme, que vienes a hacerlo en persona? Antonio, el amor tardío vale menos que la hierba. ¿Sabes lo patético que te ves con esta obsesión?

Si de lengua venenosa se trataba, ahora yo era invencible en internet.

El rostro de Antonio, que hace un momento ocupaba su supuesto pedestal moral, se oscureció de ira, apretando los dientes.

Al ver que se quedaba callado, continué burlándome:

—Venir a buscar insultos... "patético" se queda corto. En vez de perder el tiempo así, mejor cuida tu salud, intenta vivir unos días más.

Dicho esto, me di la vuelta sin dudar.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: De novia abandonada a amada del magnate