Ricardo sonaba muy sincero.
Vilma odiaba a sus padres biológicos, pero se sintió conmovida por el sentido de la responsabilidad y la devoción de Ricardo.
Tras pensarlo un poco, asintió.
—De acuerdo. Si vuelvo a ir por trabajo, los visitaré en nombre de su hija.
—Muchísimas gracias —dijo Ricardo, lleno de gratitud.
—De nada.
Intercambiaron unas cuantas cortesías más y Vilma se fue con Uliana.
Como no sabía si las estaban observando, Vilma mantuvo el brazo de Uliana entrelazado con el suyo de forma muy afectuosa.
Uliana se giró para mirarla, perpleja.
—¿Las personas de la foto son tus padres biológicos, verdad? Te pareces mucho a ellos.
—No lo sé —respondió Vilma con frialdad—. Solo una prueba de ADN con los resultados por escrito podría confirmarlo.
—Tengo el presentimiento de que sí son ellos —dijo Uliana, más para sí misma.
Vilma no respondió.
De repente, volvió a preguntar:
—¿Y si de verdad son tus padres biológicos? Son muy ricos, ¿no te tienta en lo más mínimo? No tienen más hijos. Si los reconoces, cuando mueran, toda su fortuna será tuya.
«Cualquier otra persona, incluso sin ser hija de verdad, haría lo que fuera por falsificar un certificado para heredar esa fortuna —pensó Uliana—. Y esta tonta ni siquiera la quiere regalada».
—Con tener suficiente dinero para vivir me basta. ¿Para qué querría tanto? —dijo Vilma con indiferencia.
—¡Es que tú...! —Uliana estaba tan enfadada que no sabía qué decir.
Vilma llegó a su coche.
—Sube, te llevo a tu casa.
—¿Y ese repentino ataque de amabilidad?
—Solo estoy llevando la actuación hasta el final —explicó Vilma mientras subía al coche y se marchaba.
Sin embargo, no la llevó hasta su casa. Condujo un par de calles y se detuvo en una parada de autobús.
—Cumplo mi palabra. Ahora mismo te transfiero los veinte mil. Pero recuerda: no me causes problemas y no vuelvas a buscarme. De lo contrario, no dudaré en llamar a la policía y denunciarte por trata de personas.
Mientras la advertía, le transfirió el dinero sin demora.
La codicia de Uliana resurgió. Con una sonrisa aduladora, dijo:

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