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Adiós, esposo impotente romance Capítulo 324

Antes de saber cuáles eran sus intenciones, lo mejor era mantener un tono educado y cortés.

El mensaje fue enviado y la respuesta llegó casi de inmediato.

[¿Le parece bien si hablamos por llamada de voz?]

Vilma frunció el ceño, dubitativa.

Después de todo, era un hombre, y una llamada de voz sin un motivo claro le parecía un tanto inapropiado.

Justo cuando dudaba, la puerta del salón de té se abrió y Palmiro entró.

—¿Qué te ha dicho?

Vilma le enseñó el teléfono.

—Mira, quiere que hagamos una llamada de voz.

Palmiro se sentó a su lado y asintió con decisión.

—Llámale.

—De acuerdo.

Con él a su lado, Vilma se sintió segura, y todas sus dudas y temores se disiparon.

En cuanto Palmiro terminó de hablar, ella marcó la llamada de voz sin más dilación.

En Ciudad Brisamar, Ricardo se sorprendió al ver que la llamada entraba de forma tan directa e inmediata.

Contestó.

—Hola, señorita Aguayo, disculpe la molestia —dijo Ricardo, también muy cortés.

Vilma activó el altavoz.

—No se preocupe, Sr. López. ¿En qué puedo ayudarle?

—Señorita Aguayo, es sobre lo que le comenté... Le dije que se parecía mucho a una amiga mía, pero en realidad no es una amiga, es mi tía Olivia.

El corazón de Vilma dio un vuelco y se giró bruscamente para mirar a Palmiro.

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