Entrar Via

Adiós, esposo impotente romance Capítulo 258

Palmiro sonreía ligeramente, pero animó al niño: —No pasa nada, Nereo, continúa. ¿Cuál es el segundo deseo?

Vilma: —Nereo.

—Mamá, déjame decirlo. El segundo deseo es que mi enfermedad se cure, y el tercero es que mamá me dé un hermanito o una hermanita.

Vilma, que acababa de cortar el pastel, se puso roja como un tomate al oír eso. No sabía si quedarse de pie o sentarse.

—Nereo, los deseos de cumpleaños no se pueden decir. Si los dices, no se cumplen, ¿sabías? —dijo Vilma, conteniendo su vergüenza mientras se volvía hacia su hijo.

Al oír eso, Nereo se quedó helado.

Palmiro lo consoló de inmediato: —No es cierto. Los tres deseos de Nereo se van a cumplir.

—¡Woooow! —exclamó Karina desde su lado, disfrutando del espectáculo, sin poder contenerse—. ¡Eso que dijo Palmiro tiene mucha información oculta!

Vilma miró a su amiga, sintiendo que cada vez era más difícil explicarse.

Karina, con una expresión de puro chisme, se armó de valor y le preguntó directamente a Palmiro: —Palmiro, tú… ¿estás enamorado de Vilma?

Palmiro sonrió levemente y, tras echarle un vistazo a Vilma, le respondió a Karina: —¿Lo pregunta en nombre de su amiga, señorita Alcalá? ¿Acaso a ella le da pena preguntar por sí misma?

Ante esa respuesta, Karina no pudo evitar levantar el pulgar. —No por nada es Palmiro. Una respuesta impecable.

Sin embargo, esa misma respuesta llevó la tensión entre ellos a su punto máximo.

Vilma no pudo soportar más esa atmósfera tan cargada de ambigüedad y, en un impulso, tomó un trozo de pastel y se lo metió en la boca a su amiga.

—¡Cómete tu pastel ya!

Karina intentó seguir preguntando, pero Vilma la advirtió: —Si dices una palabra más, se acabó nuestra amistad.

Karina estiró el cuello, se tragó el bocado de pastel y sonrió con picardía. —Mmm, ya no necesito preguntar. Ya tengo la respuesta.

Vilma no dijo nada y le pasó otro trozo de pastel a su hijo. —Cariño, este es para tu tío.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Adiós, esposo impotente